Azúcar, ¿el malo de la película?

Azúcar, ¿el malo de la película?

Está de moda evitar el azúcar, y más aún si estás preocupado, no solo por tu salud, también por tu estética. En nuestros días es considerado uno de los “malos de la película” de la alimentación y el estilo de vida fitness

Antes de continuar hablando únicamente de azúcar, explicar que, el problema de nuestra alimentación empeora por días.

El Azúcar no es el único responsable

Son muchos factores dietéticos y de estilo de vida los causantes de patologías relacionadas con la dieta

Cuando hablamos de calidad nutricional y, no de cantidad y seguridad alimentaria, ello no depende sólo de un ingrediente, en este caso del azúcar.

Volviendo al azúcar, son más que conocidos sus efectos negativos sobre la salud y la estética corporal. Pero no es el único responsable y por consumir alimentos en cuyas etiquetas diga “sin azúcar” no estás arreglando nada.

Azúcar oculto

Puede que incluso lo estés empeorando

La industria, emplea otros nombres para el azúcar añadido o incluso otros ingredientes para lograr el mismo efecto, cuyo daño para la salud puede ser igual en magnitud o incluso peor en algunos sujetos.

Sería el caso del uso y abuso de edulcorantes acalóricos, ya podría asegurar a día de hoy los efectos perjudiciales de estos compuestos consumidos en exceso

¿Qué es el Jarabe de Maíz?

Hoy quisiera hablaros un azúcar oculto que pasa inadvertido en muchas ocasiones: el Jarabe de Maíz Alto en Fructosa (HFCS)

Se trata de una mezcla líquida de la glucosa y la fructosa, donde ambas moléculas flotan en solución (como monosacáridos o moléculas de azúcar en solitario) en lugar de estar ligados entre sí.

Jarabe de Maíz

Se usa comúnmente en productos alimenticios por parte de la industria debido a que es barato de producir y que tiene una percepción ligeramente más dulce que una dosis similar de sacarosa (azúcar blanco de mesa)

Composición del Jarabe de Maíz

Fructosa

El contenido de fructosa, que genera la mayor parte de la dulzura, varía entre 42-55% en soluciones líquidas (con una forma más rara de HFC usados en caramelos duros ser hasta un 90% de fructosa). (Fuente: examine)

Sacarosa

La sacarosa, conocida como azúcar, es un disacárido de glucosa y fructosa, que, esencialmente, es la glucosa unida a la fructosa en una relación 1:1. Por esta relación, la sacarosa puede ser visto como 50% de glucosa y 50% de fructosa.

Debido a la presencia de la enzima sacarasa (invertasa) en los intestinos, la sacarosa es descompuesta en glucosa libre y fructosa, antes de la absorción intestinal. Esto da como resultado que, tanto la glucosa y la fructosa, se detecte en la sangre después de la ingestión de sacarosa.

No hay diferencias entre los azúcares aparte de las cantidades relativas de fructosa (que son de menor importancia)

Estructuralmente, el azúcar de mesa (sacarosa) y HFC son muy similares y confieren ambos de los mismos azúcares en proporciones algo similares. La diferencia entre la sacarosa y el extremo superior del contenido de fructosa (55%) es prácticamente insignificante con consumo moderado o moderadamente alto

Si nos ponemos en el peor de los casos, el JMAF puede ser el 55% de fructosa; de 100 g (400 kcal), ello dotaría de un extra de 5g de fructosa en relación con la misma cantidad de calorías de la sacarosa.

Efectos del Jarabe de Maíz sobre el Organismo

Saciedad

Tanto el azúcar y el JMAF tienen el mismo efecto sobre la saciedad y la leptina, una hormona con un importante efecto regulador de la saciedad

Leptina

Esto es debido a las interacciones con la saciedad que difieren entre la glucosa y la fructosa (los dos monosacáridos que componen tanto sacarosa y fructosa), pero la sacarosa y la fructosa tienen proporciones similares de los dos y existe una carga aproximadamente igual de fructosa.

Aunque la fructosa y la glucosa tienen diversos efectos en la regulación del apetito, la diferencia entre la sacarosa y la fructosa es mínima, hasta el punto de inexistente debido a ellos ambos con fructosa y glucosa concentraciones similares. Sin embargo, productos con este compuesto añadido, a veces, los pasamos como «sin azúcar».

La respuesta metabólica por el cuerpo, en referencia a la leptina y la insulina, parecen ser la misma entre la sacarosa y la fructosa cuando ambos azúcares se administran en dosis orales similares

Composición Corporal y Obesidad

Actualmente, se ha concluido que el JMAF y sacarosa no tienen diferentes influencias sobre la composición corporal y la obesidad. Ambas culpables o no tanto, según se mire, y que dependen del contexto en el que se consuman.

Independientemente de si sí o si no tenga el azúcar culpa del aumento de la obesidad en general y del sobrepeso, la cuestión es que sacarosa y fructosa tienen ciertas diferencias significativas en sus efectos sobre el organismo.

Sin embargo, existen estudios en los cuales salen bastante mal parado el Jarabe de Maíz Alto en Fructosa en relación a sus perjuicios para la salud

Azúcar presente en Frutas

Otro aspecto que me gustaría remarcar es la confusión que indujo el relacionar este compuesto con la fructosa presente de forma natural en frutas y otros alimentos.

Os vengo a decir que, este ingrediente presente en infinidad de productos ultraprocesados, tiene un efecto como mínimo igual de nocivo que el azúcar, pero en ningún caso debe confundirse con la fructosa presente de forma natural por ejemplo en frutas y otras materias primas

Así que atento a las variaciones que puedan ir sufriendo los alimentos ultra procesados, quitando aquello que no suena mal como «azúcar» e incluyendo otros componentes que lo sustituyan que puedan ser incluso peores.

Frutas

No reduzcamos a un solo ingrediente, aprendamos a entender y razonar que el problema es más complejo

Entradas Relacionadas

Content Protection by DMCA.com
Te puede interesar
Fructosa
Fructosa: Qué es, Para qué sirve, Cómo Tomar

“La fructosa es el azúcar de la fruta”. Le preguntes a quien le preguntes te …

2 comentarios
  1. Roberto Ojeda

    La gran difrencia es que la fructuosa en un 89% debe ser procesada por el hígado mientras que la glucosa, sacarosa, dextrosa, etc pueden ser metabolizadas por el músculo, cerebro, etc . Por lo tanto el daño al hígado ( hígado graso no alcohólico) es atribuible en mucho mayor grado al jarabe de maíz de alta fuctuosa que a los otros tipos de azucar. No es coincidencia que a partir de su descubimiento (años 70´s) se incrementó el sindróme metabólico, sobrepeso, diabetes, etc.,etc. El uso del JMAF se popularizó por que es más barato y endulza más, es decir que se usa por razones económicas. Saludos !

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *