CBD: Nuevo Aliado para los Deportistas

CBD: Nuevo Aliado para los Deportistas

Hoy explicamos cómo puede ayudar y cuáles son los beneficios del CBD o cannabidiol en el ámbito deportivo.

Qué es el CBD

El cannabidiol, comúnmente conocido como CBD, es un fitocannabinoide presente en la planta Cannabis sativa, que está siendo estudiado por sus interesantes propiedades sobre la modulación del dolor, disminución de la tonicidad muscular, mejora de la ansiedad, trastornos psiquiátricos…

El cannabidiol es el “hermano bueno” del THC (9-delta-tetrahidrocanabidiol) que es el principio activo de la marihuana al cual se le atribuyen sus efectos psicoestimulantes.

THC CBD

Figura I. Representación gráfica de los dos cannabinoides con mayor presencia en la planta Cannabis sativa, el THC y el CBD.

¿El CBD es psicoestimulante?

El CBD es menos conocido que el THC ya que la marihuana ha sido utilizada extensamente como una droga ilícita para uso recreativo gracias a su capacidad de alterar el estado de consciencia y percepción.

CDB no posee propiedades psicoestimulantes, por lo que a los consumidores recreativos de esta droga que buscaban las flores con mayor densidad en THC nunca les ha interesado demasiado.

El uso terapéutico del cannabis

La marihuana ha sido ampliamente utilizada en el ámbito clínico por sus efectos sobre el sistema endocannabinoide (el sistema de nuestro cuerpo que reacciona con los cannabinoides).

Nuestro propio organismo produce agonistas a los receptores de cannabinoides (de ahora en adelante CB1 y CB2).

Por lo que no debemos contemplar los fitocannabinoides o los cannabinoides sintéticos como sustancias “extrañas”, ya que aquellos que están siendo comercializados ya han sido testeados en humanos y se llaman “cannabinoides” porque actúan a través de este sistema que ya no tiene sorpresas para nosotros.

Los conocemos muy bien, por lo que su uso es seguro a las dosis indicadas por un profesional del campo de la salud en cada caso particular.

Clasificación de los cannabinoides

Figura II. Clasificación de los cannabinoides existentes en endógenos, fíticos y sintéticos.

El problema con el THC, que es el principal fitocannabinoide utilizado en clínica, es que sus efectos psicotrópicos limitan la capacidad de utilizarlo como un agente protector porque produce efectos adversos (nauseas, vómitos, mareo, despersonalización, psicosis…) a las dosis que a veces son requeridas para ejercer un efecto positivo.

De hecho, existe un efecto neurodegenerativo por el uso continuado de THC, dosis-dependiente a través del cual se produce una reducción significativa del volumen de materia gris de diversos campos del cerebro.

Materia Gris

Figura III. Relación entre dosis de marihuana consumida y disminución de la materia gris en 3 estructuras cerebrales (amígdala, giro temporal e hipocampo).

Este efecto está bastante bien evidenciado a través de imágenes por resonancia magnética en estudios como los de Battistella et al. (2014) y Koenders et al. (2016).

CBD, la esperanza

De esta limitación surgió la idea de encontrar un compuesto con las propiedades del THC sobre el sistema cannabinoide, pero sin sus efectos psicoactivos.

Y apareció rápidamente, el CBD.

El interés de la población por este compuesto aumentó rápidamente:

Estudios

Figura IV. Representación gráfica del número de artículos publicados en PubMed con el término “cannabidiol” entre 1963 y 2020.

Y no ha dejado de hacerlo desde el año 2013.

¿Cómo funciona el CBD?

Los efectos del CBD son complejos.

Actúan a través de un intrincado complejo de sistemas neurológicos, tanto a nivel central como periférico.

Se recogen sus mecanismos de forma simplificada en la siguiente tabla:

ReceptorImpactoEfecto farmacológico
CB1Antagonismo directo y modulador alostérico negativoAtenuación de los efectos del THC sobre el aprendizaje, la memoria, la hipotermia…
CB2Antagonismo y agonismo inversoEfectos antiinflamatorios
GPR55AntagonismoEfectos oncoprotectores
THT1-αAgonismoAnalgesia y ansiólisis
TPVR-1AgonismoAntiinflamatorio, analgesia
A2A-r↑ AdenosinaAntiinflamatorio

Figura V. Farmacodinamia del CBD en humanos; principales dianas farmacológicas.

A través de todos estos procesos, el CBD se convierte en un compuesto con todo lo bueno, sin lo malo del THC: antiinflamatorio, protector celular, ansiolítico, inhibidor del agonismo a CB1…

Extracto de la prohibición categoría S8 por parte de la WADA

Figura VI. Extracto de la prohibición categoría S8 por parte de la WADA acerca del uso de cannabinoides en deportistas.

¿Da positivo por doping?

Ante la prohibición por parte de la WADA de utilizar cualquier tipo de cannabinoide, salvo el CDB, los deportistas han empezado a hacer un uso extensivo de este compuesto por sus posibles beneficios.

Fraser CBD

Figura VII. Matt Fraser consumiendo un aceite de cáñamo con alto contenido en cannabidiol.

En una amplia variedad de formatos, desde cremas tópicas hasta vaporizadores por inhalación, aunque el más utilizado es el aceite de cáñamo con alto contenido en CBD administrado por vía oral.

¿CBD para Rendimiento Deportivo?

Si buscas reportes de efectos del CBD sobre el rendimiento deportivo encontrarás muy poco.

De hecho, prácticamente no encontrarás nada, ya que ante el reciente boom de estos compuestos, los estudios disponibles son muy limitados y de mala calidad.

Sí existen estudios sobre el rendimiento deportivo tras el uso de cannabis (con THC, CBD y otros fitocannabinoides del espectro completo), con resultados muy heterogéneos debido a la baja calidad de los ensayos disponibles.

Aún así, no te será difícil encontrar reportes empíricos sobre los “efectos potenciadores” del uso de cannabis en la intensidad del ejercicio físico. Ante esto me mantengo escéptico.

El CBD no es una ayuda ergogénica para aumentar el rendimiento deportivo de forma aguda, al menos con los datos que tenemos ahora mismo.

Beneficios del CBD en deportistas

El CBD, sí ha sido asociado a ciertos efectos que pueden ser positivos en deportistas, pero no son directos, entre ellos destacan:

Reducción de la ansiedad

A través de la cual los deportistas pueden controlar su (sobre-)activación y mejorar su rendimiento deportivo (Shannon et al., 2019).

Gráfica Rendimiento

Figura VIII. Distribución en forma de campana de Gauss de la relación performance/arousal.

Mejora del sueño

A través de la mejora de la calidad del sueño, la disminución del tiempo hasta quedarse dormido y de las veces que se despierta a lo largo de la noche (Kuhathasan et al., 2019), pudiendo mejorar indirectamente el rendimiento deportivo al permitir que los deportistas se recuperen mejor.

Disminución de la percepción del dolor

Permitiendo tolerar más intensidad durante los entrenamientos o la competición y evitando la aparición de las clásicas molestias asociadas al deporte (como las molestias articulares, de los tejidos conjuntivos, o tendinosas).

Desensibilización del dolor periférico

El CBD puede “dormirnos” las terminaciones nerviosas: actúa como la capsaicina, que se caracteriza por producir un gran daño nervioso periférico que altera la percepción del dolor vía TPRV1.

Estado de ánimo

El CBD puede mejorar el mood, la recuperación y ejercer un efecto analgésico a nivel central y periférico; pero aún necesitamos más investigaciones en humanos para ver qué influencia exacta y directa posee sobre el rendimiento deportivo.

¿Dónde está el truco?

El CBD es una sustancia de uso ampliamente desaconsejado en deportistas, ¿por qué?

No es excesivamente cara, posee una evidencia escasa aún, pero con mecanismos prometedores, ¿a qué se debe esta recomendación?

Pues a que la mayoría de los productos de CBD que se venden están registrados en América, y no son controlados por la FDA ya que no se consideran un complemento alimenticio regulado, por lo que cuando Bonn-Miller et al. (2017) analizaron 84 diferentes productos de CBD se observó que:

  • El 42,85% tenían menos CBD del indicado en la etiqueta.
  • El 30,95% estaban bien.
  • El 26,19% estaban sobredosificados.

Es decir, solo 1 de cada 3 productos estaba bien dosificado, esto indica un control de calidad del producto pésimo o una estafa directamente.

En cualquier caso, consumir un producto de CBD sin control supone un riesgo para cualquier persona.

Dos años después, en 2019, Lachenmeier y Diel publicaron un breve artículo alertando del uso de CBD en deportistas por lo siguiente:

  • Los productos “full spectrum extracts” (que son aquellos que poseen efectos más potentes) no definen las concentraciones de otros cannabinoides que pueden ser psicoactivos, por lo que pueden aumentar el riesgo de desarrollar psicosis (Murray et al., 2016) y dar positivo en un control de dopaje de la WADA.
  • Muchos productos de CBD están mal dosificados (como vimos antes) o están contaminados con THC, por lo que los fabricantes deben asegurar la integridad del producto.
  • Estos productos a menudo contienen solventes residuales, contaminantes y residuos, metales pesados, micotoxinas y/o pesticidas; un fabricante debe contar con la acreditación de GMP (Good Manufacturing Practices) para poder ser una fuente confiable.
  • El fabricante debe reflejar fielmente todos los detalles del producto en la etiqueta.

Todas estas alertas se deben al poco control de la producción que tienen las empresas americanas que manufacturan CBD.

En Europa los controles están en otra esfera; pero como actualmente es casi la única forma de conseguirlo, tendremos que hacerle caso.

Dosis de CBD

El CBD es increíblemente lipofílico, con un logP >6, lo que hace que su coadministración con grasas aumente increíblemente su biodisponibilidad, por eso cuando encontréis en ciertas fuentes que la biodisponibilidad oral del CBD es del 10-13%…

A pesar de ser cierto, si se coadministra con un vehículo graso, el % aumenta drásticamente.

Esta es la razón por la que se comercializa en su mayoría como “aceite de CBD”: no es más que CBD con aceite a modo de carrier, usualmente de cáñamo.

Las dosis establecidas para su uso son muy variables en función del estudio, el objetivo con su consumo, y el formato de uso.

La revisión sistemática de Millar et al. (2019) recomienda una dosis entre 1 y 50mg/kg/día.

Sinceramente con la falta de evidencia en humanos que existe, y a pesar de que el CBD es un compuesto que parece tener una gran seguridad y altísimo rango de uso hasta la toxicidad, yo me quedaría en el rango más bajo de la dosis.

De hecho, la mayoría de los estudios utilizan cantidades entre 1 y 5 mg/kg/día y se han visto que son dosis completamente seguras y efectivas.

Efectos secundarios del CBD

El CBD es un compuesto muy bien tolerado en general por los usuarios.

Sin embargo, pueden aparecer efectos adversos menores, entre los que destacan: diarrea, somnolencia, pirexia, anorexia, vómito, aumento del riesgo de sufrir infecciones del tracto respiratorio alto, hepatotoxicidad, boca seca y fatiga moderada.

Cabe destacar que la mayoría de los efectos secundarios se observan a dosis altas ≥10mg/kg/día y con la calidad de productos americanos nunca se sabe si los efectos adversos son por el CBD o no porque eso de boca seca…

Es el típico efecto de activación de CB1 por THC… así que esta información la cogemos con pinzas ¿vale?.

Conclusiones

El CBD es un agente prometedor.

No solo como tratamiento coadyuvante a ciertos cuadros clínicos que cursan con alteraciones neurológicas, ansiedad y trastornos del sueño, sino también en deportistas para mejorar su recuperación y modular la ansiedad precompetición.

Aún faltan más estudios para dilucidar la dosificación más adecuada en función del uso que se le dé.

Parece que es un compuesto muy seguro, aun así necesitamos más estudios evaluando las LD50 (dosis mortal media) e interacciones con fármacos o nutrientes.

Es necesario un mayor control en la producción de los complementos alimenticios a base de CBD para descartar contaminación o presencia de otros cannabinoides en su contenido.

Para ello recomiendo evitar su compra en países externos a la Unión Europea y el control de la EFSA; así como su adquisición en empresas con garantías de calidad a través de auditorías externas.

Fuentes Bibliográficas

  1. Battistella, G., Fornari, E., Annoni, J. M., Chtioui, H., Dao, K., Fabritius, M., … Giroud, C. (2014). Long-term effects of cannabis on brain structure. Neuropsychopharmacology, 39(9), 2041–2048.
  2. Bonn-Miller, M. O., Loflin, M. J. E., Thomas, B. F., Marcu, J. P., Hyke, T., & Vandrey, R. (2017). Labeling accuracy of cannabidiol extracts sold online. JAMA – Journal of the American Medical Association, 318(17), 1708–1709.
  3. Campos, A. C., Fogaça, M. V., Sonego, A. B., & Guimarães, F. S. (2016). Cannabidiol, neuroprotection and neuropsychiatric disorders. Pharmacological Research, 112, 119–127.
  4. Koenders, L., Cousijn, J., Vingerhoets, W. A. M., Van Den Brink, W., Wiers, R. W., Meijer, C. J., … De Haan, L. (2016). Grey matter changes associated with heavy cannabis use: A longitudinal sMRI study. PLoS ONE, 11(5), e0152482.
  5. Kuhathasan, N., Dufort, A., MacKillop, J., Gottschalk, R., Minuzzi, L., & Frey, B. N. (2019). The use of cannabinoids for sleep: A critical review on clinical trials. Experimental and Clinical Psychopharmacology, 27(4), 383–401.
  6. Lachenmeier, D. W., & Diel, P. (2019). A Warning against the Negligent Use of Cannabidiol in Professional and Amateur Athletes. Sports, 7(12), 251.
  7. Millar, S. A., Stone, N. L., Bellman, Z. D., Yates, A. S., England, T. J., & O’Sullivan, S. E. (2019). A systematic review of cannabidiol dosing in clinical populations. British Journal of Clinical Pharmacology, 85(9), 1888–1900.
  8. Murray, R. M., Quigley, H., Quattrone, D., Englund, A., & Di Forti, M. (2016). Traditional marijuana, high-potency cannabis and synthetic cannabinoids: increasing risk for psychosis. World Psychiatry, 15(3), 195–204.
  9. National Center for Biotechnology Information. PubChem Database. Cannabidiol, CID=644019,  (accessed on Feb. 12, 2020)
  10. Peres, F. F., Lima, A. C., Hallak, J. E. C., Crippa, J. A., Silva, R. H., & Abílio, V. C. (2018). Cannabidiol as a promising strategy to treat and prevent movement disorders? Frontiers in Pharmacology, 9(MAY), 482.
  11. Shannon, S., Lewis, N., Lee, H., & Hughes, S. (2019). Cannabidiol in Anxiety and Sleep: A Large Case Series. The Permanente Journal, 23, 18–041.
  12. VanDolah, H. J., Bauer, B. A., & Mauck, K. F. (2019). Clinicians’ Guide to Cannabidiol and Hemp Oils. Mayo Clinic Proceedings, 94(9), 1840–1851.
  13. Ware, M. A., Jensen, D., Barrette, A., Vernec, A., & Derman, W. (2018). Cannabis and the health and performance of the elite athlete. Clinical Journal of Sport Medicine, 28(5), 480–484.
  14. White, C. M. (2019). A Review of Human Studies Assessing Cannabidiol’s (CBD) Therapeutic Actions and Potential. Journal of Clinical Pharmacology, 59(7), 923–934.

Entradas Relacionadas

Valoración CBD

Qué es - 100%

Cómo funciona - 100%

Beneficios - 100%

Cómo tomar - 100%

Recomendaciones - 100%

100%

Evaluación HSN: 5 /5
Content Protection by DMCA.com
Sobre Alfredo Valdés
Alfredo Valdés
Especialista en entrenamiento en fisiopatología metabólica y en los efectos biomoleculares de la alimentación y el ejercicio físico, te introducirá con sus artículos en el complejo mundo de la nutrición deportiva y clínica, de forma sencilla y desde una perspectiva crítica.
Te puede interesar
Alimentos con electrolitos
Los mejores alimentos para reponer los electrolitos en el cuerpo

Sin electrolítos no podría sobrevivir. Tu cuerpo depende de electrolitos como de cloruro, sodio, potasio y …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *