La lesión más temida en el Fútbol: Ligamento Cruzado Anterior

La lesión más temida en el Fútbol: Ligamento Cruzado Anterior

De seis a nueve meses de recuperación. Es el periodo de tiempo que una lesión de Ligamento Cruzado Anterior puede tener a un futbolista alejado de los terrenos de juego y la competición. De ahí que ésta sea una de las lesiones más temidas en el mundo del fútbol. ¿Quieres saber cómo se produce y qué tratamientos aplicarán los profesionales para su recuperación? Aquí tienes las claves desde el punto de visto profesional de un recuperador de primera fila 🙂

¿Qué es el Ligamento Cruzado Anterior?

El ligamento cruzado anterior (LCA) es un ligamento que se encuentra situado dentro la cápsula articular de la rodilla (ligamento intracapsular) y que conecta la cabeza distal del fémur con la cabeza proximal de la tibia.

Lesión Ligamento Cruzado Anterior temida en Fútbol

Su principal función es la de aportar estabilidad a la articulación de la rodilla.

Actuando en conjunto con el ligamento cruzado posterior, el ligamento cruzado anterior impide que el hueso de la tibia se deslice hacia el frente respecto a su alineación con el fémur, tanto durante la flexión como durante la extensión; mientras que el cruzado posterior impide que se deslice hacia detrás. Además, controla la hiperextensión de la articulación de la rodilla.

Por qué es la lesión más temida en el fútbol

Su rotura es una de las lesiones más temidas por cualquier jugador de fútbol porque es una de las que apartan al futbolista de los terrenos de juego durante más tiempo.

Concretamente, una rotura de Ligamento Cruzado Anterior mantendrá al jugador fuera del grupo entre 6 y 9 meses en el mejor de los casos, siempre y cuando la cirugía, la recuperación y la posterior readaptación sean llevadas a cabo de forma efectiva.

Además, el propio miedo del jugador a volver a sufrir esta lesión después de tanto tiempo parado durante la recuperación puede ser un factor condicionante para el rendimiento del jugador una vez recuperado.

¿Cómo se lesiona un futbolista del ligamento cruzado?

A la hora de hablar del mecanismo de lesión del ligamento cruzado anterior debemos distinguir, en primer lugar, entre la lesión con contacto y la lesión sin contacto.

La lesión con contacto es aquella en la que el ligamento se rompe por un traumatismo directo de un rival en la pierna lesionada; mientras que la lesión sin contacto es aquella en la que no hay intervención directa de un rival en el mecanismo lesional, aunque si pueda existir una perturbación por su parte que facilite la lesión.

Lesión de Ligamento Cruzado Anterior por impacto

La rotura del cruzado anterior, en la mayoría de sus casos (85% aproximadamente) es una lesión que se produce sin contacto.

El mecanismo lesional más habitual en esta lesión se produce cuando existe una rotación interna de la rodilla mientras esta se encuentra en una posición de valgo que produce una torsión excesiva en la articulación, estando el pie fijo en el suelo, lo que genera una tracción excesiva en el ligamento imposible de soportar para éste, por lo que termina rompiéndose en su afán por estabilizar el movimiento.

Esta situación, en el fútbol, se da principalmente en dos situaciones concretas.

La más habitual será en un cambio de dirección brusco tras una frenada agresiva, en la que a la rodilla no le da tiempo a estabilizar el movimiento.

El segundo mecanismo más habitual para esta lesión en el fútbol es durante un aterrizaje tras un salto, en el que el impacto contra el suelo en el aterrizaje desestabiliza la articulación (ya sea por un choque con el rival o por una pérdida de equilibrio en el aire), y el ligamento no es capaz de estabilizar el movimiento, rompiéndose en el intento.

Si bien es cierto que hemos dicho que estos mecanismos lesionales son sin contacto y de carácter intrínseco, es cierto que suelen existir, en la gran mayoría de los casos, perturbaciones por parte del rival que facilitan estas situaciones lesionales.

Un claro ejemplo de esto sería la acción de un atacante que intenta regatearnos y nos obliga a un cambio de dirección brusco y rápido; o el choque en el aire con el rival al disputar un balón aéreo que nos desestabiliza en la caída.

En ambos casos, el contacto con el rival no es el principal culpable de que se haya producido el mecanismo de lesión, pero si ha actuado como un elemento facilitador del mismo.

Tipos de rotura de Ligamento Cruzado Anterior

Dentro de la rotura del Ligamento Cruzado Anterior podemos distinguir 2 tipos:

  • Rotura parcial.
  • Rotura completa.

Tipos de lesión de ligamento cruzado anterior

En la primera el exceso de tracción en la articulación ha sido el suficiente como para que se rompan algunas fibras del ligamento, pero no tan agresiva como para romper el ligamento en su totalidad.

En la rotura completa, sin embargo, la fuerza de tracción generada en el ligamento es más fuerte de lo que su estructura puede soportar, perdiéndose por completo la continuidad en sus fibras, creando una gran inestabilidad en la rodilla lesionada.

Tratamiento del Ligamento Cruzado Anterior

Tras sufrir una rotura del Ligamento Cruzado Anterior, existirán, principalmente, dos tipos de tratamiento:

  • Conservador.
  • Quirúrgico.

El primero consistirá en no reemplazar el ligamento roto por una nueva estructura y fortalecer todas las estructuras que rodean a la articulación de la rodilla para que realicen esa función estabilizadora de la que se encargaba el ligamento cruzado anterior.

Este tipo de tratamiento podría ser una opción en personas que no quisieran realizar deporte o con movilidad reducida, ya que, en caso de querer seguir realizando deporte, el desplazamiento de la tibia sobre el fémur terminaría degenerando la articulación y dando lugar a una artrosis de rodilla, por lo que esta opción quedaría prácticamente descartada para un futbolista.

Por tanto, en el caso del futbolista, la mejor opción será el tratamiento quirúrgico.

Operación

El tratamiento quirúrgico tras la lesión consistirá en reemplazar el ligamento roto por un injerto que realice las funciones que hacía éste. Por norma general, el injerto suele ser un tejido tendinoso del propio jugador, siendo el tendón rotuliano y los tendones isquiotibiales las principales opciones.

Esta cirugía se realiza mediante artroscopia y realizando pequeñas incisiones.

Antes de que el jugador pueda someterse a la operación, debe drenarse el sangrado de la rodilla y reducirse la inflamación para poder realizarse las pruebas diagnósticas que confirmen la lesión.

Una vez operado, el jugador comenzará con la articulación de la rodilla inmovilizada e irá ganando ángulos de flexión de forma progresiva a lo largo de su rehabilitación, hasta recuperar la flexión normal de la misma.

Respecto al proceso de rehabilitación y readaptación tras la cirugía, lo más importante es asegurarse de que está supervisada por un equipo multidisciplinar que vaya tomando decisiones en función del progreso del jugador, y no dejarse guiar únicamente por los plazos.

Este equipo deberá estar formado por un médico especializado en medicina deportiva, un fisioterapeuta y un readaptador físico-deportivo.

¿Cómo se puede prevenir una lesión de cruzado en el fútbol?

Como ya hemos comentado en otras ocasiones, las lesiones no pueden prevenirse por mucho trabajo que realices. Sin embargo, lo que si podemos hacer es reducir las probabilidades de que estas sucedan al máximo posible.

La lesión del LCA, como todas las lesiones, tendrá una etiología multifactorial, por lo que atendiendo al máximo número de factores posibles, reduciremos en un alto grado las probabilidades de sufrir esta lesión.

Uno de los principales factores de riesgo es la descompensación entre la musculatura aductora y abductora, ya que la activación de esta musculatura (concretamente el glúteo medio) será la encargada de evitar ese valgo de rodilla. Por tanto, uno de los trabajos básicos consistirá en fortalecer el glúteo medio.

Por otro lado, será importante trabajar tanto la técnica de carrera, como de cambio de dirección y aterrizaje, para asegurarnos de que no existen defectos en nuestra técnica que puedan provocar dicho mecanismo lesional.

Lesión de rodilla en fútbol femenino

Además, la coordinación intermuscular e intramuscular será un factor a tener muy en cuenta en este tipo de lesión, ya que necesitaremos que nuestra musculatura se active en el momento preciso y con la intensidad necesaria para evitar el valgo de rodilla que desencadena la lesión.

De estos factores, existen muchos más a tener en cuenta, como un correcto descanso que asegure que nuestros músculos no estarán fatigados y harán que perdamos estabilidad en la rodilla; una correcta nutrición e hidratación que aseguren la correcta recuperación de nuestras estructuras; etc.

En cuanto a factores externos, destacaremos la correcta elección de las botas según el terreno de juego como un factor de riesgo importante a la hora de reducir las probabilidades de sufrir esta lesión.

La rotura del LCA se ha disparado en los últimos años en el fútbol formativo debido, entre otros motivos, a este factor.

Los niños llevan las botas de sus ídolos con unos tacos muy largos que, al jugar en superficies de césped artificial, comúnmente en malas condiciones, hacen que los tacos se queden clavados en los cambios de dirección y el pie no gire al hacerlo el resto del cuerpo, provocándose ese valgo de rodilla durante la rotación interna que produce la rotura del ligamento.

Rutina de trabajo de prevención

La rutina de trabajo de prevención de lesiones del ligamento cruzado anterior deberá reunir todos los factores que puedan desencadenar dicha lesión, ya que la única forma de reducir las posibilidades de que la lesión se produzca será que nuestras estructuras estén preparadas y entrenadas para estas situaciones desencadenantes de la lesión.

Por ello, realizaremos trabajos de pliometría, cambios de dirección resistidos o con perturbaciones, trabajo de la musculatura aductora y abductora, fortalecimiento del cuádriceps y de los isquiosurales, así como trabajo de movilidad que garantice el correcto funcionamiento de nuestras articulaciones.

Consejos y recomendaciones

El principal consejo a la hora de afrontar la recuperación de una rotura del Ligamento Cruzado Anterior es que no tengas prisa.

La ciencia ha demostrado que aquellos jugadores que vuelven a los 6 meses de su operación tienen un alto porcentaje de probabilidad de volver a lesionarse, respecto a aquellos que vuelven a partir de los 9 meses tras la operación, reduciéndose las probabilidades en más del 50%.

Dicho esto, será muy importante respetar los procesos biológicos de nuestro organismo ya que, por muy bien que te encuentres, la plastia tardará varios meses en consolidarse a nivel estructural, y un trabajo excesivo antes de este momento podría suponer una vuelta al principio.

Sin embargo, sí será importante que no estés parado y que, desde el primer momento, comiences la recuperación guiada por el equipo multidisciplinar, ya que será la forma de garantizar que tu recuperación sea lo más segura y efectiva posible.

Fuentes consultadas:

Otros contenidos que no debes perderte sobre la temática:

  • Conoce más sobre las lesiones de rodilla más comunes en el mundo del fútbol, aquí.
  • ¿Cómo de importante es el descanso para un futbolista? Evita lesiones con ello. Conoce más en el post específico.
  • Dieta y fútbol, conoce todas las claves a tener en cuenta por los profesionales del balón.
Valoración Lesión de Ligamento Cruzado Anterior en Fútbol

La lesión más temida - 100%

Tipos de rotura - 100%

Recuperación - 100%

Trabajo de prevención - 100%

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Sobre Carlos Gallardo
Carlos Gallardo
Además de ejercer como readaptador de cantera del Rayo Vallecano de Madrid, es un apasionado de la divulgación científica. De esta forma busca acercar las nuevas técnicas de recuperación y trabajo a través de textos especializados en HSN Blog.
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