Exposición al Frío: Práctica Beneficiosa o Peligro Encubierto

Exposición al Frío: Práctica Beneficiosa o Peligro Encubierto

Parece que últimamente está de moda realizar ejercicios de Exposición al Frío, pero sin embargo, ¿son inocuos del todo?

Historia de la Exposición al Frío

En la edad media la gente no aprendía a nadar porque así no podrían cruzar el río Estigio cuando fueran condenados a entrar al infierno.

Aunque Hipócrates, el Padre de la Medicina dijera que la terapia hídrica aliviaba la flojera y el letargo, no fue hasta bastante más tarde cuando la inmersión en agua se puso de moda.

En 1750 libros médicos empezaban a recomendar nadar en el mar como tratamiento de múltiples enfermedades, siendo el invierno el mejor momento del año para hacerlo, según estos tratados.

Thomas Jefferson metía sus pies en agua helada todas las mañanas para “mantener su buena salud” y más recientemente diferentes métodos, terapias y hazañas han puesto de moda la exposición al frío con fines deportivos, de salud o simplemente, de superación personal.

Método Wim Hof

Uno de ellos es el Método Wim Hof que incluye ejercicios respiratorios y exposición al frío y ha ganado una popularidad inmensa en los últimos años alegando mejorar el sistema inmune, patologías como la depresión o simplemente, mejorar tu concentración y capacidad de superación.

Baño en agua fría

Todo aquello que involucre el concepto “superación personal” o “optimización de la salud física y mental” tiene bastante tirón y rápidamente se convierte en tendencia.

Pero hoy vamos a analizar desde un punto de vista científico los peligros de la inmersión en agua fría no controlada para tener más conciencia de a qué nos estamos enfrentando.

Eso sí, sin ningún tipo de hate…

La ciencia ha podido corroborar algunos beneficios de la exposición al frío que serán muy interesantes de explorar en un post próximo, siempre que este sea de vuestro interés.

Peligros de la Exposición al Frío según la Ciencia

Sólo en 2012 murieron ahogadas 372.000 personas (42 por hora), siendo la tercera causa de muerte no natural según datos de la OMS.

Para saber por qué pudiera morir una persona al exponerse al agua fría tenemos que entender varios conceptos básicos:

  • Agua fría: la podríamos definir como aquella que está a <15 grados (Mike Tipton, que investiga la respuesta fisiológica humana a ambientes extremos).
  • Sin embargo, el punto termoneutro para una persona que se ejercita en agua es 25 grados centígrados.
Si la temperatura del agua queda por debajo de esos 25 grados, el organismo se enfriará lentamente hasta alcanzar temperaturas no compatibles con la homeostasis del organismo y, por tanto, de la vida.
  • Cuanto menor sea la temperatura, menos minutos necesitarás hasta llegar a la hipotermia, y viceversa.
Es precisamente la hipotermia asociada a la inmersión en agua fría el fenómeno al que se culpó la mayoría de muertes relacionadas con la inmersión en agua, algo que caló muy profundo en la comunidad científica tras la catástrofe del Titanic en 1912.

Termométro

¿Qué le ocurre al organismo al disminuir la temperatura corporal?

  • Las tiritonas comienzan a 36º. Son un esfuerzo inconsciente y reflejo de tu organismo por mantener la temperatura corporal generando actividad física involuntaria.
  • A unos 35 grados aparecen la confusión, desorientación y ausencia de búsqueda de ayuda. Te empiezas a apagar, te empieza a dar igual todo. Aparece la apatía.
  • A los 34 grados aparece la amnesia, empiezas a perder el control de lo que ha sucedido y de lo que no y te es muy difícil recordar datos.
  • A 33 grados la génesis de arritmias cardíacas es mucho más probable.
  • Si llegas hasta los 30 grados, probablemente pierdas la conciencia. Si tienes la suerte de tener apoyo sólido no te ahogarás, pero si estás nadando, ve diciendo adios.
  • A 28 grados la fibrilación ventricular, el tipo de arritmia más frecuente y letal, está casi garantizada.
  • Y finalmente, la temperatura a la cual la comunidad científica establece el límite compatible con la vida son los 25 grados centígrados.

Eso sí, siempre hay outliers…

Rescate en agua fría

El ser humano rescatado con una temperatura corporal más baja estaba a 13 grados centígrados.

Riesgos del frío

Años más tarde, la ciencia descubrió otros potenciales riesgos asociados a la inmersión en agua fría que poco tenían que ver con la hipotermia:

Shock por frío

Existen termorreceptores en tu piel que se ponen en marcha cuando entras en contacto con agua fría y general una respuesta de hiperventilación, que a veces puede ser suprimida conscientemente, pero otras no.

Esta hiperventilación, si se mantiene en el tiempo, genera la llamada “alcalosis respiratoria”, que no es otra cosa que la elevación del ph de la sangre hacia un ph más básico.

Esto puede generar contracciones involuntarias de los músculos e incluso tetanias que pueden facilitar el ahogo si estás nadando, por ejemplo.

Arritmias letales

Se producen debido a un fenómeno curioso, un conflicto en el sistema nervioso autónomo dada la activación concomitante de sus dos componentes principales:

  • el sistema nervioso simpático, que es activado mediante los receptores cutáneos de temperatura que acabamos de mencionar; y
  • del sistema nervioso parasimpático, que se activa debido a la llamada respuesta de inmersión, especialmente si hay un componente de buceo o apnea.

Esta activación de sistemas contrapuestos facilita enormemente la producción de disritmias y arritmias cardíacas.

Especialmente, como decimos, si se involucra una apnea prolongada o hay factores predisponentes como síndrome de QT largo, enfermedad isquémica cardíaca o hipertrofias ventriculares patológicas.

Sumergirse en hielo

Sumergirse en hielo.

Parálisis nerviosa e incapacitación neuromuscular

A temperaturas por debajo de los 20 grados la conducción nerviosa se ralentiza y la amplitud del potencial de acción disminuye.

Cuando nos exponemos a una inmersión a temperaturas entre 5-15 grados por varios minutos, puede aparecer sintomatología equivalente a una parálisis nerviosa periférica, que puede acabar con el ahogo de la persona debido a la imposibilidad de alejar la vía aérea del agua.

Menores adaptaciones fisiológicas al ejercicio físico, especialmente respecto a la fuerza e hipertrofia

Sí, tal y como oyes…

Cada vez aparecen más estudios apuntando en la misma dirección.

Parece que la típica inmersión en agua helada o baños de hielo que los atletas se dan para recuperarse de un esfuerzo físico importante es un arma de doble filo:

  • Por un lado, parece mejorar el dolor muscular y disminuir la inflamación;
  • Pero por otro interfiere con las adaptaciones moleculares al ejercicio físico, especialmente con la señalización anabólica que conlleva a la hipertrofia muscular.

¡Un fuerte abrazo, nos vemos en el siguiente post y a seguir empoderando!

Fuentes Bibliográficas

  1. Stocks JM, Taylor NAS, Tipton MJ, Greenleaf JE. Human Physiological Responses to Cold Exposure. Aviation Space and Environmental Medicine. 2004.
  2. Tipton MJ, Collier N, Massey H, Corbett J, Harper M. Cold water immersion: kill or cure? Exp Physiol. 2017;
  3. Cochrane DJ. Alternating hot and cold water immersion for athlete recovery: A review. Physical Therapy in Sport. 2004.

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Valoración Exposición al Frío

Historia - 100%

Definición de conceptos - 100%

Peligros del frío - 100%

Evidencia científica - 100%

100%

Evaluación HSN: 5 /5
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