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Guía del Entrenamiento para Socorrista

Guía del Entrenamiento para Socorrista

La Mejor Guía para el Entrenamiento para Socorrista

¿Cómo debe entrenar un socorrista? Vamos a analizar la metodología que se recomienda seguir si buscamos preparar las pruebas para socorrista o bien si ya lo somos.

¿Cómo debe entrenar un socorrista?

En este artículo analizaremos cuáles son los parámetros que deben formar parte del entrenamiento de un socorrista acuático profesional, especialmente aquellos relacionados con el desarrollo de la condición física y los aspectos técnicos más específicos de su profesión

El socorrista acuático

Los socorristas juegan un papel importante en la seguridad pública. Su condición física tiene un impacto directo de gran relevancia en su capacidad para realizar rescates de manera eficiente, ya sea que trabajen en instalaciones acuáticas o espacios acuáticos naturales.

Un adecuado plan de entrenamiento físico adaptado a las necesidades de su profesión y realizar estrategias de alimentación adecuadas van a ser fundamentales para el mantenimiento de una buena condición física.

Rescate socorrista

Algo muy relevante para poder ser un buen profesional (Palacios, 2008)

Proceso del Ahogamiento

Antes de comenzar a enumerar aquellos aspectos más relevantes del entrenamiento del socorrista es importante detallar cómo ocurre el ahogamiento por sumersión:

  • En un primer momento, la persona que se encuentra en el agua sufre una insuficiencia respiratoria ya que no consigue mantener la cabeza por encima del agua.
  • A partir de ahí, se produce una respuesta de pánico (Olshaker, 2004).
  • En este momento la persona detiene la respiración y lucha de forma enérgica por mantenerse a flote.
  • Esto no dura más de unos segundos donde, de forma obligada, se realiza una inspiración forzosa en la cual el agua entra a la laringe y la faringe.
  • Todo este proceso no dura más de 2 minutos (Orlowsky, 1987).

Aquí comienza la hipoxia cerebral, ya que la ingesta de líquido (agua en este caso) provoca la pérdida de conocimiento, lo que desencadenará en un paro respiratorio y por último en un paro cardíaco y la muerte (Orlowski et al, 1989).

Teniendo en cuenta todo esto, llegamos a la conclusión de que el proceso de ahogamiento dura pocos minutos, por lo que el socorrista deberá contar con un dominio del medio acuático y una forma física que le permita rescatar a una persona en el menor tiempo posible

Condición física del socorrista acuático

El socorrista acuático, especialmente el que trabaja en espacios acuáticos naturales, se ve expuesto a condiciones climáticas cambiantes día tras día

Debido a todo esto, el socorrista debe contemplar en su entrenamiento un desarrollo integral de todas las capacidades físicas (Palacios, 2008). Además, el socorrista debe adaptar todos los aspectos relacionados con la fuerza, la velocidad y la resistencia a las demandas de su profesión.

En este caso, la intervención más exigente es la realización de un rescate acuático (Barcala-Furelos et al, 2013)

Entrenamiento de Fuerza

El entrenamiento de fuerza será fundamental ya que, el socorrista deberá nadar distancias medias a una gran intensidad y además, debe ser capaz de movilizar a las víctimas de ahogamiento tanto dentro (controles, giros, tracción, agarres) como fuera del agua (extracciones e izados de víctimas) (Reilly et al, 2006).

El entrenamiento del socorrista, dentro de la fuerza, se centrará en desarrollar la fuerza de carácter dinámico, siendo capaz de girar, traccionar y levantar a una víctima.

Socorristas realizando nado de acercamiento a una víctima

El trabajo deberá ser distribuido tanto en el tren superior como en el tren inferior

La creatina es un suplemento que se relaciona con el entrenamiento de fuerza para optimizarlo y aumentar la fuerza máxima y la recuperación muscular.

Fuerza-Resistencia

Por último, en relación al rescate acuático, el socorrista deberá desarrollar la resistencia a la fuerza durante la brazada, ya que entre la fase de aproximación a la víctima y la de regreso a la orilla, el tiempo de rescate puede superar en muchos casos los 5 minutos (Barcala-Furelos et al, 2016).

Las tareas de fuerza pueden ir desde:

  • Ejercicios generales (sentadillas, peso muerto, press banca, dominadas), hasta
  • Ejercicios específicos (simulación de brazadas con gomas elásticas, extensiones de pierna con resistencias, etc).

El objetivo del socorrista dentro del entrenamiento de fuerza será aumentar la capacidad de generar tensión, es decir, aumentar la fuerza muscular para, acto seguido, realizar ejercicios específicos en el agua, donde la resistencia a la fatiga muscular será fundamental para soportar la realización de rescates de 100, 200 e incluso 300 metros.

Todo esto nos lleva a pensar que las tareas de fuerza generales sí se pueden realizar en el gimnasio, pero aquellas tareas más específicas relacionadas con el gesto técnico (brazadas, control de víctima, traslados…) deben realizarse en el propio medio acuático

Entrenamiento de Velocidad

El socorrista acuático no suele verse inmerso en tareas de velocidad, propiamente dicha (tareas explosivas de 5-10 segundos)

Es decir, los rescates más cortos realizados en espacios acuáticos naturales suelen producirse a 30-40 metros de la orilla.

Además, el socorrista puede llegar a cubrir una zona de vigilancia de 100 metros de ancho, por lo que dicho rescate podría durar una media de 50-60 segundos entre que el socorrista corre hacia la zona del incidente, entra al agua, nada hasta la víctima, realiza el control y el traslado de la misma hasta la orilla y la extrae a tierra firme.

Socorristas

Eso, en el mejor de los casos

El socorrista debe mantener una velocidad elevada durante todo el rescate, dure 30 segundos o 3 minutos, por ello, el entrenamiento de resistencia será el más relevante de cara a rendir de forma eficaz en un rescate acuático

Entrenamiento de Resistencia

Las demandas energéticas de un rescate acuático, independientemente de la distancia a la que ocurra el mismo, son muy elevadas (Prieto et al, 2010)

Esto se ha demostrado al analizar tres parámetros principales relacionados con el rendimiento:

La frecuencia cardíaca

La frecuencia cardíaca es la variable más estudiada en la fisiología del ejercicio

Se sabe que se incrementa de manera lineal con la intensidad del ejercicio, lo que hace que sea una buen referencia para utilizar como índice de intensidad de las cargas de trabajo (López-Chicharro y Fernández-Vaquero., 2006).

Los estudios realizados en socorrismo acuático han demostrado que los valores de frecuencia cardíaca superan el 80% del valor máximo (Gulbin et al, 1996; Prieto et al, 2001), esto indica una elevada participación del sistema cardiovascular

El consumo de oxígeno máximo

Este término hace referencia a la cantidad de oxígeno que el organismo es capaz de captar, transportar y utilizar, por unidad de tiempo (López-Chicharro y Fernández-Vaquero., 2006).

Es un parámetro indicador de la capacidad funcional, es decir, de la potencia aeróbica. La demanda del consumo de oxígeno durante un rescate acuático también es alta, superando en muchos casos el 80% del VO2 max (Prieto et al, 2001; Reilly et al, 2006).

Esto es muy relevante ya que nos indica que la potencia aeróbica es fundamental durante la realización de un rescate acuático

Lactato en sangre

Por último, el lactato es un producto derivado del ácido láctico, un compuesto que debido a su elevada acidez se encuentra casi en su totalidad disuelto en lactato y H+.

Tanto el lactato como el H+, han sido estudiados debido a su relación con la fatiga durante el ejercicio (López-Chicharro y Fernández-Vaquero., 2006).

En socorrismo acuático, se ha demostrado que la realización de rescates de 50 a 200 metros producían una acumulación de más de 9 mmol/L, tanto en piscina (Gulbin et al, 1996; Prieto et al, 2001) como en la playa (Reilly et al, 2006; Salvador et al, 2014).

Preparacion de los socorristas

Gracias a todos estos estudios, podemos intuir cómo debe ser el entrenamiento de resistencia de un socorrista acuático

La Beta Alanina es uno de los suplementos que cuenta con mayor evidencia para contrarrestar el efecto del lactato y el aumento de la fatiga para mejorar el rendimento deportivo.

Protocolos de entrenamiento de resistencia en socorrismo acuático

Desde el punto de vista del entrenamiento, el rescate acuático (comprendido entre los 200-400 m) se definiría como una prueba de resistencia de duración media (RDM), como la prueba de 400 m libres en natación o incluso la de 200 m si el rendimiento del nadador es inferior a los 2 minutos.

Protocolos de entrenamiento en zonas aeróbicas

Pueden ser continuos o interválicos

Si queremos mejorar la capacidad aeróbica del socorrista, los entrenamientos continuos e interválicos a intensidades cercanas al VO2max provocará un aumento en la capacidad de mantener altas intensidades de trabajo sin entrar en un estado de acidosis.

Protocolos en zonas anaeróbicas

Acostumbran a ser interválicos

Si nos centramos en una zona de potencia aeróbica, los entrenamientos interválicos a intensidades de VO2 MAX o ligeramente superiores, estimulan al máximo el metabolismo aeróbico y anaeróbico y se ha demostrado que mejoran el VO2 Máx y la capacidad anaeróbica de forma simultánea.

Por otro lado, el entrenamiento anaeróbico láctico tiene la finalidad de utilizar la glucólisis anaeróbica como vía de suministro energético.

En socorrismo acuático, el entrenamiento se dirige hacia la mejora de la tolerancia láctica (CLA), la cualidad que permite al nadador mantener elevadas velocidades en condiciones de acidosis muscular durante el mayor tiempo posible

Orientaciones prácticas para el entrenamiento de resistencia

Teniendo en cuenta todo lo anterior, lo más importante a entrenar por el socorrista de cara a mejorar el rendimiento en un rescate acuático sería:

Capacidad Aeróbica

Importante para mantener una intensidad cercana al VO2 Máx durante todo el rescate

Para el entrenamiento de la capacidad aeróbica, donde el objetivo principal es prolongar el tiempo a intensidades cercanas del consumo de oxígeno máximo (VO2 Máx), podemos un método de repeticiones denominado “Interválico Intensivo de Distancias Medias (200-500 m)”.

Con este método se pretende estimular los procesos de absorción y mantenimiento del VO2 Máx. Para ello se utilizan distancias de 200 a 500 metros sobre un total de 1200-1800 m con el fin de disponer de la duración de nado suficiente que permita alcanzar la situación de máximo consumo de oxígeno.

Los tiempos de descanso se aproximan al tiempo que dura el trabajo y la intensidad debe ser elevada, aunque debido al tiempo de nado, se pueden alcanzar valores próximos al VO2 Máx y a la FCMáx sin tener que llegar al esfuerzo máximo

Potencia Aeróbica

El VO2 Máx se emplea al máximo, por lo que la intensidad del entrenamiento debe ser elevada

Para el entrenamiento de la potencia aeróbica, donde el objetivo principal es aumentar el consumo de oxígeno máximo (VO2 Máx), podemos un método de repeticiones denominado “Interválico Intensivo de Distancias Cortas (50-150 m)”.

Dicho entrenamiento se basa en realizar esfuerzos muy elevados en distancias cortas (50-150 m) sobre un total de 1600-2000 m. La frecuencia cardíaca oscilará entre 15-5 ppm por debajo de la FCMáx durante el 80% del tiempo de entrenamiento y el 20% restante se trabajará a intensidades máximas (95-100% FCMáx).

Los descansos oscilarán entre los 30 y 90 segundos entre series, en función de los metros que se realicen, así como la intensidad de las mismas y el nivel de condición física del socorrista

Capacidad Anaeróbica

Importante para soportar elevadas concentraciones de lactato, una vez se alcance el VO2Máx

La resistencia anaeróbica lactácida permite al nadador mantener elevadas velocidades utilizando la glucólisis anaeróbica como vía de suministro energético a pesar de la disminución del pH y de la acumulación de ácido láctico.

El objetivo, en nuestro caso, pretende desarrollar en el músculo la capacidad de tolerar elevados niveles de ácido láctico, lo que se dirige hacia la mejora de la capacidad o tolerancia anaeróbica láctica (CLA)

Esta orientación en el entrenamiento anaeróbico es particularmente importante para los nadadores de 200 y 400 metros, esfuerzos en los que oscila la realización del rescate acuático en espacios acuáticos naturales.

Sprints nadando

Los niveles de lactato deberían subir a prácticamente el máximo, y deberían mantenerse elevados el mayor tiempo posible

Otros aspectos relacionados con el rendimiento en el rescate acuático

Dominio del medio acuático

El socorrista no debe solo saber nadar, sino que debe dominar el medio acuático y todas sus características, especialmente en los espacios naturales, como las playas (Palacios, 2008)

El dominio de medio acuático es fundamental, puesto que sin él difícilmente podrá realizar un rescate eficaz.

El socorrista debe dominar concretamente cuatro aspectos principales a lo largo de la realización de un rescate (Palacios, 2008):
  1. Entrada al agua,
  2. Nado de aproximación a la víctima,
  3. Técnicas de control de la víctima,y
  4. Técnicas de traslado a tierra firme.

Uso de materiales de rescate

El ámbito del socorrismo acuático está en constante evolución, de ahí que cada vez se estén diseñando nuevos materiales que mejoren el rendimiento del socorrista durante el rescate

El uso de materiales de rescate “de mano”, sin incluir a las embarcaciones, han demostrado una gran eficacia a la hora de facilitar y reducir el tiempo de rescate (Palacios, 2012).

Dentro de estos materiales, las aletas son los más estudiados y los que más ventajas han demostrado. Las aletas facilitan una posición adecuada de la víctima durante el rescate, aumentan la seguridad y disminuyen el tiempo del mismo ya sea en playas, o en piscinas, aunque tienen un mayor impacto en rescates con distancias largas (Palacios., 2008).

Sprint en agua

En un estudio realizado con rescates en la playa (Palacios, 2010), se demostró que el uso de aletas pala corta redujo, en un rescate de 50 metros un 10% el tiempo total y las aletas de pala larga, un 13%

Por último, en el rescate de 100 metros, las aletas de pala corta obtuvieron un 15% de diferencia con el rescate realizado sin material, y las aletas de pala larga, un 18%.

En un estudio más reciente (Sanz-Arribas, 2017), se demostró que la utilización de aletas mejora el tiempo de rescate, especialmente en aquellos socorristas con un nivel de destreza bajo.

Al utilizar las aletas, los socorristas realizan la patada de “crol de espalda” durante la fase de traslado, la cual es más sencilla y más propulsiva que la patada de braza, lo que provoca un descenso significativo en el tiempo de rescate

Conclusiones

Podemos concluir este artículo argumentando que, independientemente de la distancia a cubrir, el socorrista sufre una perturbación física elevada durante un rescate acuático

Los valores de frecuencia cardíaca y los del consumo de oxígeno son muy elevados (superan el 80% del valor máximo), lo que indica una gran demanda de la capacidad aeróbica durante el rescate.

Además, los valores de lactato en sangre también son muy elevados (>9 mmol.L-1), tanto en rescates de corta (50 metros) como de larga distancia (300 metros), lo que indica, igualmente, una gran participación del metabolismo anaeróbico.

Por último, debemos tener en cuenta que el dominio del medio acuático es fundamental para realizar un rescate exitoso, especialmente en los espacios acuáticos naturales.

Además, el socorrista puede beneficiarse del uso de materiales específicos, como las aletas, ya que han demostrado ser eficaces a la hora de reducir el tiempo de rescate, algo fundamental ante una víctima de ahogamiento

Fuentes Bibliográficas

  1. Barcala-Fuerlos, R., Abelairas-Gómez, C., Romo-Pérez, V., y Palacios-Aguilar, P. (2013). Effect of physical fatigue on the quality of CPR: a water rescue study of lifeguards physical fatigue and quality CPR in a water rescue. American Journal of Emergency Medicine. 31: 473-477.
  2. Barcala-Furelos, R., Szpilman, D., Palacios, J., Costas-Veiga, J., Abelairas-Gómez, C, Bores-Cerezal, A., López-García, S., y Rodríguez-Núñez A. (2016). Assessing the efficacy of rescue equipment in lifeguard resuscitation efforts for drowning. American Journal of Emergency Medicine. 34(3): 480-485.
  3. Gulbin, J. P., Fell, J. W., y Gaffney, P. T. (1996). A physiological profile of elite surf ironmen, full time lifeguards y patrolling surf life savers. The Australian Journal of Science and Medicine in Sport. 28(3): 86-90.
  4. López-Chicharro, J., y Fenández-Vaquero, A. (2006). Fisiología del ejercicio. 3ª edición. Editorial Panamericana. Barcelona.
  5. Olshaker, J. S. (2004). Submersion. Emergency Medicine Clinics North of America. 22(2): 357.
  6. Orlowski, J. P., Abulleil, M. M., y Phillips, J. M. (1989). The hemodynamic and cardiovascular effects of near-drowning in hypotonic, isotonic or hypertonic solutions. Annual Emergency Medicine. 18: 1044-1049.
  7. Palacios-Aguilar, J. (2010). El Socorrismo en la actualidad, una actividad vital y cada vez más compleja: El beneficio de la utilización de aletas en Socorrismo Acuático. IV Congreso Internacional de Salvamento Acuático, Rescate y Reanimación Cardiopulmonar. 24, 25 y 26 de Septiembre de 2010; Posadas. Misiones. Argentina.
  8. Palacios-Aguilar, J. (2012). La importancia de la capacitación en las actividades acuáticas, socorrismo y el salvamento. Técnicas para incorporar en el salvamento: El beneficio en la utilización de aletas en socorrismo acuático. II Congreso internacional de actividades acuáticas, salvamento y socorrismo. 12, 13 y 14 de octubre de 2012. Posadas. Misiones. Argentina.
  9. Prieto-Saborit, J.A., Egocheaga-Rodríguez, J., González-Díez, V., Montoliu-Sanclement, M.A., y Alameda, J.C. (2001). Determinación de la demanda energética durante un salvamento acuático en playa con y sin material auxiliar [Determination of the energetic demand during a rescue in the sea with and without auxiliary equipment]. Selección, 10(4), 211-220.
  10. Prieto, J.A., Del Valle, M., González, V., Montoliu, M.A., Nistal, P., Egocheaga, J. Et al. (2010). Physiological response of beach lifeguards in a rescue simulation with surf. Ergonomics, 5(9), 1140-1150.
  11. Reilly, C., Iggleden, M., y Tipton, M. (2006a). Occupational fitness standards for beach lifeguards. Phase 1: the physiological demands of beach lifeguarding. Occupational Medicine, 56, 6-11.
  12. Salvador, A., Penteado, R., Lisboa, F., Corvino, R., Peduzzi, E., y Caputo, F. (2014). Physiological and Metabolic Responses to Rescue Simulation in Surf Beach Lifeguarding. Journal of Exercise Physiology, 17(3), 21-31.
  13. Sanz-Arribas, I., Aguado-Gómez, R., y Martínez-de-Haro, V. (2017). Influencia de las aletas sobre el tiempo de ejecución en los rescates de víctimas con parada cardiorrespiratoria. Retos. 31. 133-136

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Valoración Entrenamiento para Socorrista

Fuerza - 100%

Resistencia - 100%

Capacidad Aeróbica - 100%

Capacidad Anaeróbica - 100%

Uso de materiales específicos - 100%

100%

Evaluación HSN: 5 /5
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