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Isoflavonas de Soja: Propiedades y Beneficios para las Mujeres

Isoflavonas de Soja: Propiedades y Beneficios para las Mujeres

Si por algo son conocidas las isoflavonas de soja es como remedio natural para luchar contra los molestos síntomas de la menopausia. Pero al margen de esto, ¿sabes a ciencia cierta qué son y cómo actúan en el organismo?

Las isoflavonas de soja configuran un bloque de sustancias que están dotadas de una estructura análoga a la de los estrógenos, el grupo de hormonas primordial de la especie humana.

Planta de soja

¿Sabías que en torno a un 80% de las mujeres sufren sofocos antes, durante y después de la menopausia? Y eso no es todo, pues también están aquejadas de otros trastornos entre los que no faltan la irritabilidad, el insomnio, la fatiga, el estrés emocional o la inapetencia sexual.

Por suerte, un número creciente de ellas recurren a las isoflavonas como remedio natural. Te contamos las razones.

¿Qué son las Isoflavonas de Soja?

Las isoflavonas de soja se consideran un auténtico tesoro natural que nos proporciona la planta de soja, multifacética donde las haya. Entre los compuestos que más abundan en su composición química, sobresalen tres que representan el auténtico “núcleo duro” de su acción biológica:

  • Genisteína
  • Daidzeína
  • Gliciteína

Cabe citar que desde que la soja fuera descubierta por los primeros antepasados de la civilización china, constituye una de las fuentes más valoradas de proteínas para la alimentación humana.

En cuanto al origen de su cultito es asiático, al ser una legumbre consumida tradicionalmente en China, Japón y en otros países orientales, si bien se dio a conocer en el siglo XIX en América. A día de hoy Brasil y Argentina son los dos principales productores de esta beneficiosa planta.

El hecho de que la primera y segunda guerras mundiales paralizaran el suministro de aceite de coco y palmiste desde el oriente, hizo que la soja se convirtiera en una planta oleaginosa.

En los últimos años su consumo se ha intensificado bastante, gracias a que atrás quedaron los tiempos en los que su poderes nutricionales permanecieron ignorados, dándosele relevancia como antioxidante y como fitoestrogénico que participa en la reducción de los síntomas postmenopáusicos.

Qué son las isoflavonas de soja

¿De dónde proceden estas sustancias vegetales?

A nivel de las membranas celulares las isoflavonas se comportan como antioxidantes, contribuyendo a la disminución de la intensidad de los síntomas que caracterizan a la menopausia y la posmenopausia.

En su estado natural, en el interior de los tejidos de la planta, las isoflavonas no cuentan con actividad biológica. Una vez que han sido ingeridas a través de los alimentos o de los suplementos nutricionales, las bacterias que componen la microflora del intestino delgado echan mano de sus enzimas para fraccionar sus moléculas y proceder a su transformación.

¡Ojo! Si tomas isoflavonas tienes que tener en cuenta la rápida caducidad de los efectos biológicos de estas sustancias. Piensa que, una vez que transcurre un máximo de siete u ocho horas, abandonan el torrente sanguíneo y son excretadas por el organismo.

¿En qué se traduce esto? Pues en que una brevedad tal de su supervivencia obliga a que realices un aporte continuado de las mismas a tu organismo, si pretendes alcanzar un beneficio sostenido de sus propiedades. En esta línea, se recomienda ingerir dos o tres tomas al día.

¿Para qué sirven?

Una capacidad interesante de las isoflavonas es la de actuar de modo selectivo sobre los diferentes receptores de estrógenos (alfa y beta), aunque partimos de la base de que suelen intervenir básicamente en aquellos órganos y tejidos en los que predominan los receptores del tipo beta. Este es el caso del sistema nervioso central (encéfalo y médula espinal), las paredes de las arterias y el hueso.

Su poderoso efecto antioxidante se ha llegado a comparar con el de la vitamina E, destacando por encima de otras sustancias la genisteína y la daidzeína.

Tal propiedad, conviene añadirla a la anterior, en la medida que evita la oxidación de las LDL y de las células espumosas, que son las modificaciones de células musculares de la pared arterial, y de los macrófagos que se originan cuando comienza la formación de las placas de ateroma.

Se cree que su poder antioxidante despliega sus beneficios sobre la génesis del cáncer, por lo que podemos estar hablando de un nutriente que influya en la prevención de este mal.

Pueraria Mirifica, beneficios para la menopausia

Cuál es su capacidad de inhibición enzimática

En la línea de lo que venimos comentando es posible asignar a las isoflavonas, eso sí quizás con carácter residual, una acción anticancertígena. Básicamente, la misma se promueve a partir del bloqueo de tres enzimas:

  • Tirosin-kinasa: su inhibición es precursora de un efecto similar sobre la expresión de algunos oncogenes y de la desaparición de ciertos receptores específicos de factores de proliferación celular, como pueda ser por ejemplo el crecimiento tumoral.
  • Topoisomerasa II: las isoflavonas inducen la muerte de células cancerígenas después de que hayan sido integradas a nivel químico en el complejo DNA-topoisomerasa II.
  • Aromatasa: su inhibición impide la síntesis de 17-beta-estradiol (un estrógeno) a partir de testosterona. Su comportamiento podría compararse al de frenar el desencadenamiento de tumores hormono-dependientes, como el de mama.

¿Cuáles son los beneficios de la soja para la salud?

Según la opinión de los expertos, la mejor terapia antienvejecimiento la constituyen los antioxidantes. Si aplicamos esto a las isoflavonas, la genisteína se revela como el más potente de los antioxidantes de todas las isoflavonas estudiadas.

Este dato puede ayudar a que te hagas una idea de los beneficios de las isoflavonas, siendo los principales los que vamos a analizar a continuación:

Isoflavonas de Soja para la menopausia

A estas alturas es probable que conozcas el importante rol que juega el calcio en la menopausia. Pues bien, ¿y si te dijéramos que la absorción de calcio es una de las propiedades más señaladas de las isoflavonas de soja?

Ocurre que con la llegada de este delicado período, tienen lugar dos fenómenos primarios en el organismo de la mujer:

  • Se suspende la producción de óvulos en los ovarios
  • Cae drásticamente la síntesis de estrógenos

Ambos cambios llevan implícita, con mayor o menor intensidad, la aparición de un listado de manifestaciones orgánicas y psíquicas, entre las que sobresalen:

  • Retención de líquidos
  • Sofocos
  • Intensa sudoración
  • Sequedad de mucosas
  • Dolores de cabeza frecuentes
  • Inestabilidad emocional
  • Irritabilidad
  • Dificultad para dormir

En definitiva, unos cambios hormonales, debido a los cuales se hizo preciso abordar una serie de pautas alimenticias. Durante el período climatérico, la mujer experimenta la popular tendencia a aumentar de peso pero, junto a ella, el riesgo de padecer osteoporosis, alteraciones del perfil sanguíneo de lípidos y colesterol y arteriosclerosis.

Te sugerimos que si estás en este período incluyas isoflavonas de soja en tu dieta, dado el rol notable que las mismas cumplen dentro de la dieta especial que las mujeres siguen en este período.

¿Son efectivas las isoflavonas de soja en la menopausia?

Cómo funcionan en la menopausia

En su calidad de “suplantadores de la identidad” de los estrógenos, las isoflavonas pueden frenar una de las secuelas de la menopausia más importantes: la descalcificación ósea, la antesala de la osteoporosis.

¿Y cómo lo hacen? Pues evitando la movilización del calcio a partir de la matriz ósea. Al  mismo tiempo, impiden el bloqueo de la absorción del mencionado mineral, un hecho que resulta ser otra consecuencia de la caída del nivel de estrógenos circulantes.

En líneas generales, ayudan a combatir los signos externos de la menopausia debido a esa función compensatoria de la reducción de estrógenos que caracteriza a esta etapa. En coherencia con ello, es durante el período climatérico cuando más debe tenerse en cuenta el recurso de las isoflavonas, así como el incremento de la ingesta de calcio y de vitamina D.

Para las enfermedades cardiovasculares

Vistos ya los beneficios de las isoflavonas de soja para la menopausia, cabe citar que no se agotan aquí, ni mucho menos, su repertorio de propiedades beneficiosas para la salud. Así, las enfermedades cardiovasculares son otro de su radio acción.

Se tiene la certeza de que las isoflavonas sirven para mantener a raya los niveles de LDL o “colesterol malo” así como de colesterol total en sangre. Al mismo tiempo, contribuye a normalizar el perfil de triglicérido. Pues bien, esto desemboca en una disminución del riesgo de padecer arteriosclerosis.

Valora esta información en conjunción con el dato de que uno de los peligros que más acecha con la llegada de la menopausia es el incremento de la incidencia de trastornos de esa índole.

Para el aparato osteoesquelético

Su acción anabólica, o sea lo que podría considerarse la faceta “creativa” del metabolismo sobre el hueso es lo que hace a las isoflavonas participar en la salud ostesoesquelética. Asimismo, estimula la  proliferación de las células osteoblásticas (responsables de la formación de la matriz del hueso) blindándolas contra el daño oxidativo del que  los radicales libres es responsable.

Completa esta acción un incremento de la síntesis de ADN y de colágeno, que obstaculiza la función de los osteoclastos (células encargadas de la reabsorción de la matriz ósea, contrarias en su función a los osteoblastos).

Isoflavonas de soja y acido hialurónico

Para la síntesis de ácido hialurónico

Entre las virtudes de las isoflavonas de soja cabe mencionar también el hecho de que estimulan la síntesis de ácido hialurónico, un polisacárido esencial para la textura de la epidermis cuya abundancia mejora el aspecto de la piel, permitiéndote mostrar tu mejor cara.

Asimismo, frena el desgaste del colágeno y la elastina, que son las dos proteínas estructurales del tejido cutáneo. En resumidas cuentas, al poder formar un mayor número de fibras elásticas ralentiza la proliferación de las antiestéticas arrugas y líneas de expresión en la piel.

Para el sistema inmunológico

A estos efectos, las isoflavonas suponen un refuerzo del sistema inmunitario como consecuencia de la intensificación de la actividad tanto de los glóbulos blancos como de los macrófagos.

En lo relativo a los macrófagos ejerce de “purgantes” del organismo que afecta a todo aquello que reconoce como sustancias extrañas al mismo. Por su parte, los glóbulos blancos, que también se denominan leucocitos, neutralizan los microorganismos invasores, guardando la composición antigénica de los mismos para redoblar sus esfuerzos en posibles futuras agresiones.

Para la acumulación de grasa

¿Quién no ha escuchado decir alguna vez eso de que con la menopausia se ganan unas kilitos de más? Pues bien, lejos de tratarse de una leyenda urbana o de una creencia popular, lo cierto es que el comienzo de este período hace que el cuerpo de la mujer experimente una tendencia a acumular grasa y lo hace mayoritariamente en dos localizaciones:

  • En el hígado, órgano en el que se produce la esteatosis hepática (cierto grado de engrasamiento de esta víscera).
  • En el tejido adiposo, en el que se concentra la conocida como grasa parda que se destina al mantenimiento de la temperatura y que es la responsable del temido aumento de peso.

A propósito de esto último, se suele asociar la llegada del climaterio con una necesidad de someter el peso a control para no engordar. La lecitina de soja es uno de los productos que derivan de esta leguminosa con alta concentración de isoflavonas, por lo que puede posicionarse de tu lado si buscas un suplemento que ayude a poner freno a esa indeseada tendencia a subir de peso. Puedes consumirla en comprimidos o en cápsulas.

Para prevenir el mal del Alzheimer

Son distintas las líneas de investigación abiertas en relación a la posibilidad de que las isoflavonas de soja puedan prevenir el mal del Alzheimer en las mujeres posmenopáusicas. En virtud de ellas, los científicos cuentan con sobradas evidencias de que son capaces de amortiguar los cambios cerebrales que se asocian con este trastorno degenerativo.

Isoflavonas de Soja para el hombre

Aunque es bien sabido que las isoflavonas despliegan su campo de acción mayoritariamente entre la población femenina, lo cierto es que también contribuyen al óptimo estado de salud del sexo masculino.

Esto lo logran:

  • Por una parte, disminuyendo el riesgo de padecer cáncer de próstata.
  • Por otra parte, suprimiendo los factores predisponentes a sufrir accidentes cardiovasculares.

Dichos efectos encuentran encaje en la etapa que se conoce como andropausia, un momento en que la síntesis de hormonas sexuales desencadena a menudo cambios fisiológicos que suelen afectar al aparato circulatorio y al corazón.

Cómo tomar isoflavonas de soja

¿Cómo tomar las Isoflavonas de Soja?

Cuando se trata de incluirlas en la dieta diaria, la diferencia entre la soja y el resto de las plantas leguminosas es sustancial. Así, podemos decir que mientras que 100 g de soja aportan unos 300 mg de isoflavonas, en el caso de otras legumbres necesitaríamos tres kilos para alcanzar esa cifra.

En lo que respecta al rendimiento nutricional de las iflavonas, puede igualmente reflejarse el notable contraste entre la soja integral o los brotes y el aceite de soja y las variedades alimenticias de soja fermentada.

En este último caso, el nivel de eficiencia de su absorción es mucho mayor y más notables sus efectos.

Entre estas variedades, destacan como máximos exponentes el tempeh (fermentación de la soja que procede de Indonesia) o el tamari (verdadera salsa de soja).

Los fitoestrógenos, abundantes en una amplia selección de alimentos vegetales, se dividen en las siguientes categorías:

  • Lignanos con presencia en semillas de lino y pan de cereales integrales
  • Isoflavonas de la soja constituyentes también del té verde y el té rojo
  • Cumestanos de las legumbres
  • Índoles en las que presentan riqueza las coles y otras hortalizas crucíferas

En el ranking de los alimentos ricos en fitoestrógenos ocupan lugares destacados el apio, el ajo, los cereales (como arroz, trigo y avena), las legumbres (como guisantes y judías), ciertas hortalizas (como brócoli y zanahorias), algunas frutas (como cerezas y manzanas) y también algunas semillas (como sésamo y calabaza).

Las que proceden de otros alimentos

La buena noticia a la hora de decidir cómo incluir las isoflavonas en tu dieta diaria consiste en que también puedes consumirlas a través de otros alimentos que las contienen como consecuencia de su adición en el proceso tecnológico de elaboración. Este es el caso de la leche, los zumos o los yogures enriquecidos.

Son tales sus bondades en este campo que las sociedades científicas de ginecología y menopausia recomiendan ingerir a diario isoflavonas en una horquilla que va de los 40 a los 80 mg, asumiendo que los fitoestrógenos dan muestra de sus primeros signos orgánicos a partir de las 8-10 semanas después del inicio de su consumo. Ahora bien, la estrategia es plantear una ingesta sostenida que descarte tratamientos de choque con resultados a corto plazo.

¿Cuál es el mejor modo de consumirlas? Pues parece que existe consenso entre los nutricionistas en señalar que lo preferible es hacerlo durante las comidas, aunque no debe descartarse la posible interferencia en su absorción de una dieta rica en fibra.

Suplementos de isoflavonas de soja

¿Por qué tomar estos suplementos?

A nadie extraña que, dado que desde hace relativamente poco tiempo le han sido atribuidas a las isfolflavonas de soja un amplio repertorio de propiedades saludables, la industria alimentaria y la nutracéutica hayan puesto en marcha diversas líneas de producción que les permita sacar el máximo rendimiento a estos compuestos.

Es más, resulta habitual encontrar en el mercado diversos tipos de suplementos dietéticos que ensalzan el hecho de estar enriquecidos en isoflavonas.

Así, con independencia de las que se ingieren a través de la dieta, son muchos los casos en los que vas a tener la oportunidad de tomar isoflavonas incluidas en suplementos nutracéuticos. Estaríamos hablando de presentaciones o cápsulas con alta concentración de principio activo que puedas tomar bajo las pautas establecidas por un experto.

¿Quieres comprar suplementos de isoflavonas de soja a un precio sin competencia? En la página online de HSN tienes la oportunidad de hacerlo, accediendo desde este enlace.

¿Qué contraindicaciones tienen las Isoflavonas de Soja?

A pesar de tratarse de una sustancia completamente natural, las isoflavonas de soja no están exentas de ciertas contraindicaciones.

Así, estaríamos hablando de:

  • Alergias: estas sustancias desencadenan en ocasiones reacciones alérgicas en personas hipersensibles a alguno de sus componentes. Aunque su casuística es escasa, se trata de la contraindicación con una incidencia más descrita.
  • Hipotiroidismo: se desaconseja el consumo de isoflavonas a quienes tienen diagnosticado este trastorno endocrino y estén siendo medicados contra él. Ello es debido a que el suplemento podría dar lugar una acción depresora de la actividad de la glándula tiroides y, en consonancia con ella, neutralizar los efectos de la medicación.

Eso sí, las isoflavonas tienden a provocar una pérdida de yodo que no debes pasar por alto, circunstancia por la que siempre se recomienda que se tomen en combinación con algún otro suplemento rico en este mineral. Hasta ahora, se trata de un alimento que no ha tenido demasiada presencia en las mesas de nuestro país, algo que puede comenzar a cambiar pronto.

  • Sometimiento a un tratamiento anticancerígeno. Las isoflavonas de soja interfieren en la acción de los fármacos indicados para luchar contra el cáncer de mama. En particular, podrían ser capaces de anular la acción del tamoxifeno.
  • Sometimiento a un tratamiento hormonal de cualquier índole.
  • Puede ser motivo de desarreglos en el ciclo ovárico de las adolescentes. El consumo simultáneo de alcohol puede acentuarlo.

¿Y efectos secundarios?

Lo dicho en el apartado anterior sirve también para los efectos secundarios de las isoflavonas de soja, de los que no está exentos y que mayoritariamente consisten en alteraciones gastrointestinales como la diarrea y las flatulencias.

En aquellos personas que cuentan con óptimos niveles de estrógenos puede provocar tiroiditis y, como consecuencia de ello, bocio. Este riesgo queda minimizado cuando la forma de ingerir isoflavonas sea a partir de alimentos fermentados como los que ya hemos mencionado.

Por otra parte, las isoflavonas inhiben los receptores de la enzima tirosin-kinasa. Y es que, del estudio realizado en ratas de laboratorio, se ha constatado que en las células de su tejido adiposo podrían verse contrarrestados los efectos de la insulina que precisan la intervención de esta hormona.

A pesar de que hasta el momento no se tiene certeza de que las isoflavonas hayan causado cuadros de hiperglucemia en personas afectadas por diabetes mellitus, no es totalmente descartable un efecto crónico de posible resistencia a la acción de la insulina.

¿Estás decidid@ a adoptar una pauta de suplementación con isoflavonas de soja? En ese caso, lo ideal es que cuentes con el seguimiento de un especialista, que valore la oportunidad del tratamiento y la dosis ideal en tu caso.

Aceite de onagra e isoflavonas de soja

Isoflavonas de Soja y Aceite de Onagra

Su riqueza en fitoestrógenos hace posible que el aceite de onagra sea un coadyuvante de la producción de sustancias parecidas a las hormonas sexuales. Esta circunstancia es la que le confiere la capacidad de controlar los síntomas de la menopausia.

En cuanto a las  semillas de onagra son un extraordinario sustrato de uno de los ácidos grasos esenciales de la serie Omega 6, el ácido gamma-linoleico (GLA).

Consumir regularmente 250 mg de aceite de onagra asegura una cantidad suficiente de GLA. Si tu objetivo es la prevención de enfermedades cardiovasculares y esclerosis múltiple, hazlo en combinación con isoflavonas de soja y conseguirás un doble beneficio pues, por un lado va  a equilibrar de modo natural tus niveles hormonales y por otro va a mitigar las incómodas sofocaciones características del climaterio.

Combínalas con Trébol Rojo

Otra estupenda estrategia destinada a combatir la sintomatología menopáusica es la de asociar té rojo e isoflavonas de soja en aras de lograr mayor calidad de vida y en particular en las mujeres posmenopáusicas, según revelan varios estudios.

En sede menopáusica, disminuye significativamente la intensidad y la frecuencia de los sofocos así como la hipersudoración. Al mismo tiempo, actúa como regulador del perfil lipídico sanguíneo.

¿Te han sorprendido las extraordinarias cualidades de las isoflavonas de soja? Súmate a una tendencia in crescendo que parece imparable.

Fuentes Bibliográficas:

    Valoración Isoflavonas de Soja

    Similitud con los estrógenos - 100%

    Beneficios durante la menopausia - 100%

    Cómo tomar - 99%

    Eficacia - 100%

    100%

    Evaluación HSN: 5 /5
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