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Té kombucha: Un probiótico de excepción

Té kombucha: Un probiótico de excepción

Se llama Kombucha y se ha hecho un hueco de honor en las neveras de los amantes de las tendencias wellness. Nutriente probiótico sin par, se trata de una bebida fermentada a base de té o infusión azucarada que, por su elevado contenido en bacterias saludables, podría brindar beneficios de los más diversos al organismo. Por ello, no es extraño que algunos ya la llamen el elixir de la vida.

Propiedades kombucha

¿Qué es el Kombucha?

Como acabamos de mencionar, el té de kombucha o simplemente kombucha, que también se conoce como hongo de té, hongo manchuriano u hongo chino, es una bebida cuya fermentación se logra a través de un cultivo de bacterias y levaduras, que  aglutina una extensa gama de vitaminas, minerales, enzimas y ácidos orgánicos esenciales.

Los alimentos y los suplementos alimenticios probióticos sobresalen por el hecho de que en su composición se combinan una serie de ingredientes bastante particulares como son las bacterias u hongos de géneros y especies apatógenas, o dicho de otro modo, inocuas. En cuanto a su función en el interior del organismo se implanta en el tracto intestinal, órgano en el que lleva a cabo una labor de lo más beneficiosa para la salud.

A grandes rasgos, puede predicarse de los probióticos su capacidad para plantar cara a los trastornos de índole digestiva, entre los que sobresale el cáncer colorrectal, reforzar la función inmunológica, prevenir las infecciones del aparato urinario y hasta controlar los niveles de colesterol circulante en sangre. De lo dicho se deduce que, como mínimo, conforman una categoría en sede de nutrición y medicina que no deberías pasar por alto.

En este post vamos a analizar la kombucha, que acapara portadas de revistas de nutrición en el momento actual. Podemos calificarla como una bebida probiótica, dado que en su elaboración participan, de forma relevante, una serie de microorganismos que en la composición final del producto permanecen inalterados.

Entrando a fondo en su descripción y, habida cuenta de que como vamos a ver más adelante, admite ciertas variantes, es una bebida elaborada a partir de té negro endulzado como materia prima de base, con un bouquet mixto que va del ácido al dulce, logrado gracias a la acción ejercida sobre el té por una serie de cepas selectas de bacterias y hongos.

Una fuente de hidratación

La legión de adeptos del hongo de té recalcan las excelencias de la kombucha y, en particular aluden a que:

  • Es una bebida y, por ende, cuenta con un papel esencial como fuente de hidratación para el organismo
  • Es una apreciable fuente de azúcares (que alcanzan entre un 5 y un 13% de su composición) y ello como consecuencia del proceso de fermentación y endulzamiento del té negro como materia prima original. Estos azúcares están acompañados de un cierto grado de graduación alcohólica (que oscila entre 1 y 3,5 g/litro)

De forma complementaria a esta primera aproximación a su composición química, conviene recalcar también que:

Por proceder normalmente del té negro (que puedes sustituir por té verde u otra materia prima), posee polifenoles, una familia de compuestos exclusivos del reino vegetal que se caracteriza por atesorar un potente poder antioxidante. Aunque en el caso de la kombucha hay que contar con una pequeña merma como consecuencia de la fermentación, ello no es óbice que para que el producto final represente una partida excelente.

La aludida fermentación, en la que más tarde profundizaremos, se efectúa mediante un conglomerado de especies microbianas, de nombre Medusomuyces gisevi y precisa un período de entre 7 y 12 días, sin especiales exigencias a nivel de temperatura, de forma primordial a temperatura ambiente.

Del que estamos hablando es de un fenómeno que supone la punta de lanza en las característica de la kombucha, que además admite un margen de confianza en virtud del cual podremos obtener un producto con mayor o menor grado de dulzor o acidez, de suerte que, a mayor duración del proceso fermentativo, mayor acidez y menor dulzor adquirirá la bebida.

Elaboración kombucha

¿Cuál es su historia?

A lo largo de su existencia la kombucha ha recibido hasta unas cien denominaciones. Ya hemos mencionado algunas pero te dejamos aquí otras de las más conocidas: kvass de té,  kambotscha, hongo de la inmortalidad y Champignon de Longue Vie.

Las primeras referencias de su consumo datan de 221 a. C., en la época de la China imperial dominada por la dinastía Tsin, donde se popularizó como el elixir de la vida tan pronto se constataron sus formidables efectos para la salud del organismo.

Una bebida que hoy se conoce en todos los rincones del planeta, pero que no siempre fue así. Durante larguísimas temporadas, su consumo se ciñó a las regiones de China, Rusia y Alemania. Sin embargo, desde hace unas décadas ha experimentado un empuje global, sobre todo desde que alcanzara gran popularidad en Estados Unidos, una vez que empezaron a ir de boca en boca las bondades medicinales comportadas por su consumo regular.

Su proceso de elaboración: Scoby

Lo habitual es que es sustrato de elaboración de kombucha sea el té negro dulce, que se somete a un proceso de fermentación particular en el que interviene el que recibe la denominación de  Scoby. Este es el acrónimo de Symbiotic Culture of Bacteria and Yeasts, y se traduce  como Cultivo Simbiótico de Bacterias y Levaduras.

Para que te hagas una idea, podríamos describirlo como una masa algo gelatinosa, cuyo aspecto y color es similar a una recia crèpe. Cabe atribuirle el papel de un sobrenadante en el depósito de fermentación, desarrollando un papel bisagra.

Por un parte, recibe oxígeno al contactar su superficie externa con el aire, mientras que por el otro, al hacerlo la superficie interna con el té, desencadena la fermentación del mismo, dando como resultado la liberación de sus microorganismos al medio.

A pesar de que el medio líquido que se viene usando convencionalmente para elaborar la kombucha es el té negro, no faltan empresas que introducen nuevas técnicas de elaboración a partir de un scoby que nada tenga que ver con un tipo de té, obteniendo  resultados organolépticos muy favorables.

De hecho, se vienen manejando líneas de fabricación con diversas frutas y hortalizas, como por ejemplo el zumo de zanahoria, que debe a sus elevados grados brix (medida determinante de la cantidad de materia seca, normalmente azúcares, disuelta en un líquido), una fermentación exenta de la adición de azúcar.

Cepas de Scoby

Los expertos indican que los cultivos de scoby cuentan con una composición irregular, dado que no todos contienen exactamente las mismas cepas microbianas. Ello no es óbice para que existan unas más relevantes que otras.

¡Toma nota de las principales cepas de scoby!

  • Acetobacter xylinoides y ketogenum: ambas son especies de bacterias estrictamente aerobias (que solo se reproducen en un medio con oxígeno), de presencia constante en el scoby. Su aportación al cultivo son el ácido acético y el glucónico. Entre sus funciones sobresale la de contribuir a construir el hongo.
  • Lactobacillus: es un género de bacterias aerobias que producen ácido láctico pero que no siempre se encuentran en la kombucha.
  • Saccharomyces: es un género de levaduras sintetizadoras de alcohol como metabolito de la fermentación que efectúan. Deben su fama a su rol a la hora de producir cerveza. Son los tipos de levaduras que se dan más comúnmente en el scoby y, entre otras, incluye las siguientes especies: saccharomyces cerevisiae, ludwigii y apiculatus y schizosaccharomyces pombe(esta última perteneciente a un género muy similar).
  • Pediococcus: es un género de bacterias anaerobias que también producen ácido láctico y cuya presencia es igualmente inconstante.
  • Gluconacetobacter kombuchae: es una bacteria anaeróbica genuina de la kombucha. Se nutre del nitrógeno que contiene el té y genera como metabolitos el ácido glucónico y el acético. 
  • Zygosaccharomyces kombuchaensis: es una especie de levadura exclusiva del scoby de kombucha. Produce alcohol y un efecto efervescente. Igual que ocurre con la anterior, ayuda a la formación del hongo. 
  • Brettanomyces bruxellensis: es otra especie de levadura de aparición inconstante en la kombucha, que aporta ácido acético y alcohol al cultivo.

No debemos dar por finalizada esta lisa sin nombrar a  bacterium xylinum, gluconicum, xylinoides y katogenum, pichia fermentans y candida stellata.

¿Qué propiedades y beneficios tiene el Kombucha?

¿Qué probióticos tiene la Kombucha?

La transformación fermentativa a la que se somete no daría sus frutos si no fuera acompañada de un proceso de enriquecimiento del medio en:

  • Vitaminas (principalmente las del complejo B y C)
  • Aminoácidos
  • Enzimas
  • Varios ácidos orgánicos, sobre todo el glucurónico (potente detoxicante), el láctico (que en su condición de eupéptico facilita la digestión y mejora la circulación sanguínea) y el acético (un antibiótico).

Usos cosméticos del elixir de la vida

Además de los muchos beneficios y propiedades de la Kombucha los usos tópicos de la misma también hacen gala de sus excelencias.

Con pleno reconocimiento como factor anti-aging, gracias al poder regenerador conferido por su riqueza en ácido hidroxiacético (AHA), vitaminas y polifenoles, que despliegan sus beneficios sobre los diferentes estratos dérmicos, es una sustancia muy valorada por aquellos que dan al cuidado de su imagen la importancia que merece.

En coherencia con sus características, resulta oportuno tildarla de factor antiarrugas, siendo quizás su más rutilante aplicación cosmética, que ejerce a través de la estimulación de la proliferación de los adipocitos en la dermis.

Tal labor la compagina proporcionando mayor volumen a las zonas que han resultado mermadas en cuanto a su elasticidad. ¿El resultado? Alisa el tejido cutáneo y mitiga las arrugas.

Pero si hay un factor que le ha otorgado a la kombucha su fama ya casi icónica como aporte de lustre y rejuvenecimiento al aspecto general de la piel, ese es su poder humectante.

En otro orden de cosas, debe a su acción microbicida (dada la presencia del ácido acético, entre otros) el encaje en el tratamiento del acné, cuya causa no es otra que la desmedida proliferación de unos microorganismos causantes de puntos de inflamación localizada en la epidermis.

Y todo ello sin olvidar que es un nutriente rico en vitamina C, por lo que su efecto iluminador cutáneo percibido principalmente en el cutis no tiene precio.

¿Todavía tienes dudas de la utilidad de esta sustancia en el terreno de la cosmética? Quizás te saquen de ellas una serie de aplicaciones de las que la kombucha es ingrediente estrella y que no son otras que el agua de kombucha, la mascarilla hidratante, el jabón de kombucha, el acondicionador de pelo o el remedio destinado a curar quemaduras y heridas incisas a base de este versátil compuesto.

¿Para qué sirve la Kombucha?

¿Tiene efectos secundarios el Kombucha?

Sí, lo cierto es que cabe destacar que, pese a las innumerables propiedades beneficiosas que hemos descrito al respecto de la kombucha, también es menester destacar una serie de circunstancias fisiológicas y patológicas que hacen que esta bebida genere consecuencias indeseadas en ocasiones.

No faltan algunas voces recurrentes de ciertos expertos que apuntan a la posibilidad de un cierto riesgo de que el Scoby albergue, entre su abundante cepario, alguna especie de gérmenes capaces de producir enfermedades.

Se baraja la hipótesis de que el principal causante de este riesgo, que por otra parte recibiría la calificación de remoto, dada la escasez de referencias obtenidas, sea el hongo aspergillus.

De hecho, existe constancia acerca de casos de acidosis metabólica, edema pulmonar, insuficiencia respiratoria, colapso vascular y hepatotoxicidad como cuadros clínicos graves derivados de la ingesta continuada y prolongada de kombucha, que en cualquiera de los casos superaron los dos meses de consumo sistemático. En lo relativo a patologías de menor gravedad podrían señalarse también casos de anorexia, pérdida de peso, retención intestinal y erupciones dérmicas.

¿Te encuentras en período de lactancia? En ese caso debes abstenerte de consumir kombucha, dado que la leche materna es un extraordinario vehículo de traspaso de sustancias al estómago de un bebé que no cuenta con un metabolismo lo suficientemente desarrollado como para asimilarlas sin mayor problema.

¿Y contraindicaciones?

La misma cautela que hemos manifestado en relación a la época lactante, debería mantenerse hasta los doce años de edad aproximadamente. ¿La razón? A cortas edades, el hígado, esa maquinaria de reelaborar sustancias y el riñón, la de prepararlas para su excreción, no se encuentran lo suficientemente desarrollados como para sufrir esa presión externa, por otra parte innecesaria.

No en vano, los microorganismos encargados de realizar las fermentaciones transforman los azúcares simples en etanol, dióxido de carbono y ácido acético. ¿En qué se traduce esto? Pues en la generación de alcohol (etanol) hasta un 2% de la composición volumétrica, una circunstancia a la que se debe prestar atención y que no aparece en la mayoría de etiquetas de los productos de kombucha.

A ello hay que unir el riesgo que, como producto con frecuencia elaborado en casa, tiene de peligro de contaminaciones cruzadas por falta de esterilidad de los instrumentos y superficies que se produce en muchas ocasiones y del que está exenta la kombucha que se adquiere ya elaborada. De este riesgo se desprende la necesidad de evitar su consumo en caso de embarazo y lactancia.

Por lo explicado, esta bebida, cuando es fabricada en casa (y por tanto privada de los exhaustivos controles sanitarios a los que se somete al té de Manchuria industrial), no debe ser consumida por aquellas personas cuyo sistema inmunitario se vea comprometido y ello por ser fácilmente contaminable por gérmenes que, si bien en principio no tendrían mayor consideración, quizás pudieran terminar por ocasionar infecciones de cierta entidad a pacientes inmunodeprimidos.

Por último y, a sensu contrario, conviene recordar también que, en la medida que no contiene lactosa, la kombucha es una bebida muy bien tolerada por personas que sufren intolerancia alimentaria a este hidrato de carbono.

Comercio kombucha

Prepara Hongo China de forma artesanal

¡Manos a la obra! Si te has decidido a elaborar té de kombucha casero, lo primero que tienes que saber es que el utillaje que necesitas para la simple operación de preparar este probiótico en tu cocina no es más que un frasco de cristal, una goma elástica y un paño de cocina que esté impecablemente limpio.

¡Estos son los ingredientes del hongo chino!

  • El scoby
  • 1 litro de agua filtrada
  • 2 bolsitas de té (preferentemente negro)
  • 60 gramos de azúcar blanco
  • El cultivo starter, que equivale a ½  taza (120 ml) de kombucha sobrante de anteriores elaboraciones. Si no lo tienes, usa en su lugar vinagre de manzana.

¿En qué consiste su proceso de elaboración?

Estos son los sencillos pasos que debes seguir para obtener té de kombucha casero:

  1. Una vez el agua esté en su punto de ebullición, introduce las bolsitas que tendrán que reposar unos 15 minutos con el fuego apagado.
  2. A continuación, remueve el azúcar hasta su completa disolución y tapa el recipiente con el paño hasta que su temperatura se reduzca a la de ambiente.
  3. Trasvasa el té al frasco, en el que verterás el scoby y el cultivo starter. Tapa de nuevo con el paño y asegura el cierre mediante la goma.
  4. Coloca el tarro, durante 10 días en un lugar con temperatura estable que oscile entre los 20 y los 26 grados. Procura que no le dé el sol y que cuente con suficiente ventilación (sin ser necesaria corriente de agua).
El período de diez días que hemos mencionado puede ser recortado, por ejemplo a una semana, si tu intención es que la kombucha quede más dulce. Por el contrario, si buscas un té más ácido y pobre en azúcares, puedes ser aumentado hasta las tres semanas. Ten presente que en este caso su bouquet se modifica hasta el punto de adquirir un cierto tono avinagrado.

Ya hemos aludido con anterioridad a que el té no tiene la exclusiva en lo que a materia prima de base de la kombucha se trata. Dicho de otra manera, admite variaciones como puedan ser:

  • Infusión de borra de café
  • Maíz tostado
  • Hoja de coca
  • Infusión de chuño (que se obtiene de la deshidratación de ciertos tubérculos)
¡Ojo! Si vas a utilizar cualquiera de estas formulaciones alternativas, prescinde del cultivo starter por razones ligadas a color, sabor y olor y compensa agregando mayor cantidad de scoby.

¿Cómo tomarlo?

Lo normal es que la kombuna se ingiera fría, dado que su vocación primaria es la infusión refrescante. La cantidad diaria de la misma que se considera como un consumo razonable viene a ser de un cuarto de litro.

La pauta más recomendada es la de  beber un vaso antes de desayunar. También puedes comenzar a consumir kombucha gradualmente, empezando por medio vaso (unos cien mililitros) y aumentando la cantidad poco a poco hasta hacerte con el punto de sabor.

Kombuche y jengibre

¿Con qué combinarlo? Kéfir de agua

¿Has escuchado alguna vez hablar del kéfir de agua?  Pues en este caso es otra bebida fermentada y, por tanto, probiótica, que se elabora a base del cultivo de aquel.

¿Quieres aprender a prepararla? Para ello, llena de agua un envase fermentador en el que agregarás azúcar, fruta fresca, zumo de fruta o fruta deshidratada (pues son múltiples las posibilidades que admite), limón y el cultivo de kéfir, responsable de fermentar los azúcares.

Kéfir de agua y kombucha son dos bebidas que se complementan a la perfección, dado que, aunque sus composiciones y propiedades difieren entre sí, también se potencian. Al combinarlas, lograrás un perfil nutricional tan elevado que te ayudará a comprender por qué debes incluirlos en tu dieta como fuente de hidratación y suplemento dietético, eso sí siempre detrás del agua, elemento que debe prevalecer.

Otras combinaciones

Aunque la kombucha es una sustancia que per se da maravillosos resultados, también tienes la oportunidad de combinarla para lograr combinaciones sinérgicas. Te dejamos un listado de las que mejor funcionan.

Con cereza y jengibre

Los frutos rojos en general son ideales para potenciar el efecto antioxidante de la kombucha. Añade al té unas cuantas cerezas cortadas a trocitos y una pizca de jengibre rallado. Esa mezcla le otorga un llamativo color y un toque ligeramente especiado.

Con melocotón y hojas de menta

Trocea un pedazo de melocotón y macera en conjunción con unas hojas de menta trituradas. La mezcla estará lista para verter a la kombucha.

¿Con qué puedes combinar la Kombucha?

Kombucha con fresas

Prepara una papilla con cuatro o cinco fresas que añadirás a la kombucha durante una noche completa, logrando una fermentación a temperatura ambiente.

Con canela

Deja macerar una ramita de canela en un recipiente con kombucha durante toda una noche, tras la que podrás extraer la canela y estará lista para consumir.

Con pera y romero

Haz una infusión de romero y, una vez que esté fría, mézclala con el hongo de té y el zumo que extraigas de una pera.

Con piña y anís

De lo más interesante con vistas al aprovechamiento de los efectos depurativos del té chino. Mezcla un zumo de piña natural con la kombucha y una infusión de anís. Como alternativa, tritura una semilla de anís de forma simultánea a la preparación del zumo de piña.

¿Dónde comprar Kombucha?

¿Quieres comprar complementos de kombucha de la mejor calidad a precio sin competencia? Puedes hacerlo ingresando en la tienda online de HSN a través del enlace.

Piensa que es primordial que la kombucha que adquieras cuente con las suficientes garantías de salubridad y a efectos de resultados. Para ello fíjate en el que fabricante dé muestras de que el proceso de elaboración al que ha sido sometida cumple con los imperativos controles sanitarios y de la calidad.

Puede venderse como bebida no pasterizada, que garantiza la ausencia casi total de microorganismos y su utilidad como probiótico.

Controla también que refleje y ajuste la cantidad de azúcar que contiene. Al fin y al cabo, el objetivo de la ingesta de esta bebida no es el de obtener energía de rápida asimilación.

Con burbujas, con escasas calorías y con un poco de alcohol, pero sobre todo con cualidades terapéutica. Así es la kombucha y así te la hemos presentado.

Fuentes Bibliográficas:

    Valoración Kombucha

    Fuente hidratación - 100%

    Antioxidante - 99%

    Elaboración casera - 100%

    Eficacia - 100%

    100%

    Evaluación HSN: 5 /5
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