¿Reducen los Probióticos el hígado graso?

¿Reducen los Probióticos el hígado graso?

A día de hoy y debido a su función de equilibrio en la flora intestinal, los probióticos se han propuesto como una opción de tratamiento para los pacientes con hígado graso no alochólico y esteatohepatitis no alcohólica dada su función de equilibrio en la flora intestinal, que puede actuar como posible fuente de daño oxidativo hepatotóxico.

Esto es muy importante debido al dato de que uno de cada tres adultos sufre de hígado graso. Es probable que te estés preguntando por el hecho de por qué pasa desapercibida tal patología. Pues muy sencillo: es muy raro que el hígado graso duela.

Sedentarismo probióticos e hígado graso

Eso sí, las causas que producen el hígado graso son por todos conocidas, como una dieta poco saludable o con abundancia de carbohidratos y falta de práctica de ejercicio. La buena noticia es que el hígado graso es una patología reversible y que los probióticos ayudan a ello. Es más, podemos afirmar que los probióticos, aparte de prevenir el hígado graso, ayudan al tratamiento cuando se ha desarrollado la patología.

¿En qué consiste el hígado graso?

La patología que se conoce comúnmente como hígado graso consiste en el aumento de la deposición de las células grasas en el hígado. Las personas que están en riesgo de padecerla son las que consumen una cantidad excesiva de alcohol, pero no son las únicas.

Así, el hígado graso consiste en una acumulación anómala de determinadas grasas, como triglicéridos, en el interior de las células del hígado.

Te interesa saber que:

  • Las personas con hígado graso pueden sentirse cansadas o experimentar un leve malestar abdominal pero, por lo demás, no desarrollar ningún otro síntoma.
  • Para la confirmación de su diagnóstico se requiere la realización de una biopsia hepática que permita, además, la determinación de la causa y la extensión de la lesión.

La obesidad: un factor de riesgo para desarrollar un hígado graso

Alimentación hígado graso

Como venimos diciendo, el alcohol no es el único factor de desarrollo del hígado graso. En la actualidad, se ha comprobado que son varios los factores de riesgo para el desarrollo del hígado graso.

Estos son los principales factores que propician el hígado graso no alcohólico:

  • Sobrepeso.
  • Alimentación deficiente o poco equilibrada.
  • Falta de ejercicio físico.

Esta es la razón de que cada vez sean más las personas que desarrollen hígado graso, muchas de las cuales no tienen conocimiento de ello.

Lo normal es que las personas que padecen hígado graso sufran únicamente unas leves molestias difíciles de concretar. Tal circunstancia dificulta mucho el diagnóstico porque a menudo no se sospecha de la existencia de esta patología.

Entre los síntomas que pueden alertarte se encuentra una sensación desagradable en la parte superior del abdomen. No obstante, tan pronto transcurre el tiempo, se puede desarrollar una inflamación del hígado.

Por suerte, el hígado graso es una patología reversible que puede regenerarse con el tratamiento adecuado.

Azúcares y refrescos hígado graso

¿Qué alimentos lo generan?

Nos parece interesarte referirnos a un estudio llevado a cabo en Holanda con la participación de 36 hombres cuyo peso estaba dentro de la normalidad. En él se constató que ingerir alimentos ricos en azúcar y grasa aumentó de un modo considerable el riesgo de padecer hígado graso.

El motivo puede ser que la fructosa aislada y elaborada a nivel industrial, y que durante mucho tiempo se ha venido considerando como un óptimo edulcorante por no incrementar excesivamente el nivel de azúcar en sangre, es capaz de producir, con especial rapidez, un hígado graso.

Este tipo de fructosa es la que se encuentra en multitud de dulces y refrescos.

En el referido estudio se comprobó cómo, en el corto período de seis semanas, la frecuente ingesta de bocadillos hipercalóricos y poco saludables, empeoró de manera significativa la función hepática de los participantes.

Por ende, para proteger el hígado no es suficiente con evitar el consumo de azúcar y de grasas poco saludables, Más allá de esta medida, tampoco es aconsejable un consumo frecuente de bocadillos.

En cualquier caso, no se agota en la dieta saludable la posibilidad de prevenir la aparición de un hígado graso, sino que puedes tomar más medidas al respecto.

Probióticos para prevenirlo

Los probióticos consisten en una mezcla de ciertas cepas de bacterias beneficiosas para la salud que se encuentran en un intestino sano, formando la flora intestinal que favorece el adecuado mantenimiento de la salud.

No obstante, con frecuencia se produce una alteración de dicha flora intestinal provocada tanto por una alimentación poco saludable como por un estilo de vida sedentario. La ingesta excesiva de grasas o azúcares, así como un excesivo consumo de alcohol, la falta de ejercicio o la toma de medicamentos son factores de riesgo para desarrollar diversas enfermedades, como el hígado graso.

Una buena idea es la de reconstruir la flora intestinal con probióticos de alta calidad, al mismo tiempo que se adopte un dieta saludable, con vistas a revertir la patología del hígado graso y de otras enfermedades, previniendo su futura aparición.

¿Quieres saber también cómo los probióticos plantan cara al colesterol? Te lo contamos en el post al que puedes acceder a través del enlace.

Hígado graso y probióticos

¿Cuáles son los beneficios de los Probióticos para combatir el hígado graso?

En la Universidad de Granada, varios científicos han llevado a cabo un estudio sobre los efectos de los probióticos en la enfermedad del hígado graso.

Los participantes en el mismo tomaron durante aproximadamente 30 días un probiótico que contenía tres cepas bacterianas: Lactobacillus paracasei, Bifidobacterium breve y Lactobacillus rhamnosus.

¿El resultado? Estuvieron de acuerdo en confirmar que los probióticos reducen de forma considerable la cantidad de grasa almacenada en el hígado, pero es más, al mismo tiempo hacen lo propio con la inflamación.

Existen más cepas de probióticos. En este post puedes conocer al Lactobacillus helveticus.

Los probióticos favorecen la salud del hígado y lo hacen desde varios frentes:

  1. El intestino y el hígado se conectan de forma directa mediante los vasos sanguíneos. Una flora intestinal alterada se traduce en un entorno intestinal alterado que afecta al hígado, provocando trastornos funcionales.
  2. Una composición no saludable de la flora intestinal, conocida como disbiosis, promueve la aparición de procesos inflamatorios crónicos y sutiles en el cuerpo. A su vez, estos debilitan a todo el organismo, contribuyendo a la aparición de diversas enfermedades.
La flora intestinal regula la mayor parte de la digestión. Hasta la formación y la excreción de los ácidos biliares es activada mediante la flora intestinal. Siempre que el ácido biliar se expulsa correctamente, la grasa almacenada en el hígado es mayor.

Fuentes Bibliográficas

Enlaces relacionados con la temática:

Valoración Probióticos para hígado graso

Factores de hígado graso - 100%

Alimentos que lo generan - 99%

Probióticos como remedio - 100%

Estudios realizados - 100%

100%

Evaluación HSN: 5 /5
Content Protection by DMCA.com
Te puede interesar
¿Para qué sirven los Probióticos?
¿Para qué sirven los Probióticos?

Aunque pueda resultarte chocante, consumir alimentos vivos como el yogur o el chucrut es esencial …

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *