Principios nutricionales para evitar el cáncer

Principios nutricionales para evitar el cáncer

El cáncer es una de las principales causas de muerte en todo el mundo (8,2 millones en 2012), siendo los cánceres de pulmón, hígado, estómago, colon y mama los que más incidencia de muerte reflejan. Se prevé que los casos anuales de cáncer aumentarán de 14 millones en 2012 a 22 millones en las próximas dos décadas, a nivel mundial.

Por ese motivo, es aconsejable y necesario tomar medidas preventivas en la medida en que podamos para alejarlo de nuestras vidas. Una de las formas en que podemos reducir las probabilidades de sufrirlo es seguir algunas pautas nutricionales que se han publicado recientemente. Los investigadores han revisado la literatura científica existente que ha conseguido establecer relaciones entre algún tipo de hábito alimenticio y el menor riesgo de tener cáncer, para recomendar lo siguiente:

  1. No tomar o limitar la leche y lácteos en hombres reduce el riesgo de cáncer de próstata

Una de las posibles explicaciones es que tomar muchos lácteos o suplementos de calcio puede interferir en la sintetización de la vitamina D, que podría tener un efecto protector contra este tipo de cáncer, así como los fosfatos presentes en la leche de vaca.
Tomar más de dos raciones de leche y lácteos diarias puede aumentar hasta un 60% las probabilidades de padecer este tipo de cáncer en comparación con los que no tomaban ninguna. Estiman que por cada 35 gramos de proteína láctea consumida cada día, el riesgo de cáncer de próstata se incrementa en un 32%.

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  1. No beber alcohol o hacerlo en contadas ocasiones limita el riesgo de cáncer de boca, faringe, laringe, esófago, colon, recto y mama

En este apartado, un dato vale más que mil palabras: Una bebida alcohólica a la semana, independientemente de su graduación, incrementa el riesgo de cáncer de boca, laringe y faringe en un 24%

Puede haber bastante controversia ya que hay investigaciones que apuntan que consumir alcohol de forma moderada se ha asociado al menor riesgo cardiovascular y Alzheimer, aunque el efecto de la abstinencia en estas complicaciones no se ha estudiado.

  1. No comer o reducir al mínimo el consumo de carne roja o carne procesada aleja la posibilidad de tumores de colon y recto.

Según los investigadores, por cada 120 gramos de carne roja o procesada (precocinada, fiambre, salchichas, embutidos) consumida al día se incrementa el riesgo de cáncer colorrectal en un 28%.

¿Quiere decir esto que tenemos que dejar de comer carne roja? Por supuesto que no. Limitar la ingesta a 2-3 veces por semana y que sea de origen natural (menor procesamiento) son algunas recomendaciones.

  1. Evitar las carnes y pescados a la brasa o a la parrilla, fritos o asados reduce el riesgo de colon, recto, mama, próstata, riñón y páncreas.

No sólo influye el origen del alimento, sino la forma de cocinarlo. Las carnes rojas, de ave o pescados cocinados a altas temperaturas forma aminas heterocíclicas (AHC) e hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP), unas sustancias químicas genotóxicas que se han asociado al cáncer, sobre todo en colon y recto.

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  1. Tomar soja durante la adolescencia reduce el riesgo de cáncer de mama en mujeres y mejora la evolución tras el diagnóstico.

Tanto en mujeres chinas como coreanas (países exóticos donde la soja forma parte de una dieta habitual) se ha visto que el ingerir en torno a 90-100 g de proteína de soja al día, disminuye el riesgo en un 59-64% en comparación con las tomaron menor cantidad.

Se ha comprobado que las isoflavonas de soja disminuyen el riesgo de mortalidad por cáncer de mama, así como la recurrencia de la enfermedad. Se cree también que la soja y sus derivados tienen capacidad de inducir la inhibición la proliferación celular característica de algunos cánceres.

  1. Comer más frutas y verduras aleja el riesgo de distintos tipos de cáncer

La fruta y la verdura contienen fibra y citoquímicos, incluyendo antioxidantes, que han mostrado un efecto protector frente al cáncer; no obstante, como señalan los investigadores, la evidencia es todavía poco concluyente.

Además de reducir el riesgo de cáncer, se relaciona el consumo de vegetales de hoja verde con menor incidencia de enfermedades crónicas y cardiovasculares, hipertensión y diabetes tipo II.

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Recordad: “Somos lo que comemos”

Fuentes

  • Joseph F. Gonzales R.D., Neal D. Barnard M.D., David J.A. Jenkins M.D., Ph.D., Amy J. Lanou Ph.D., Brenda Davis R.D., Gordon Saxe M.D., Ph.D. & Susan Levin M.S., R.D. (2014) Applying the Precautionary Principle to Nutrition and Cancer. Journal of the American College of Nutrition, 33:3, 239-246,
  • International Agency for Research of Cancer. World Health Organization (2012). Estimated Cancer Incidence, Mortality and Prevalence Worldwide in 2012. GLOBOCAN 2012.
  • Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM). Las Cifras del Cáncer en España 2014. http://www.seom.org/. Recuperado el 20 de julio de 2014 de http://www.seom.org/seomcms/images/stories/recursos/Las_cifras_del_cancer_2014.pdf.
Valoración Nutrición para evitar el cáncer

No evitar tomar leche - 100%

No tomar alcohol - 100%

Tomar soja - 100%

Comer frutas y verduras - 100%

100%

Evaluación HSN: Sin Puntuación Todavía !
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Sobre Mario Muñoz
Mario Muñoz
Mario Muñoz es todo un entusiasta de todo lo relacionado con el mundo del fitness. Pero sobretodo, lo que más le apasiona es el campo de la investigación, tal como se refleja en cada uno de sus artículos publicados con un excelente rigor científico.
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8 comentarios
  1. Hola Mario. ¿Cual seria entonces la forma optima de cocinar un alimento si no debemos hacerlo a altas temperaturas?

    • Hola Javier,

      Las recomendaciones indican cocinar a temperaturas medio-altas. Poniendo un ejemplo, en la vitrocerámica/plancha en vez de poner el máximo nivel y que un filete de pollo se haga en 3-4 min., es más saludable poner un nivel medio-alto y que se haga en 6-7 min. De esa manera, la carne se cocinará más homogéneamente y no formará las aminas heterocíclicas (AHC) e hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP) características de las altas temperaturas (otro ejemplo podrían ser las tostadas de pan en la tostadora).

      En general, es obvio que muchos de nosotros tenemos poco tiempo para cocinar y esto supone un inconveniente; razón por la cual utilizamos altas temperaturas. Sin embargo, una buena organización puede ayudar a prevenir. En ocasiones no se le da importancia a estos detalles pues parece que nunca nos tocará a nosotros, pero cuando puedes prevenir, ¿para qué arriesgar?.

      Un saludo.

  2. Hola Mario , crees que seria mejor decantarse por las proteinas vegetales y minimizar la cantidad de protes animales?.La proteina de soja no tiene muy buena critica . Que opinas?. Tambien tendre que reducir los yogures los cuales me gustan mucho

    • Hola Frank,

      En general, las proteínas vegetales tienen la ventaja de que están menos relacionadas con la incidencia de cáncer que las animales, pero eso no quiere decir que las animales sean «malas» en este aspecto. Por el contrario, la mayoría de las fuentes proteicas vegetales carecen de algunos aminoácidos esenciales y, además de ser importantes para la vida diaria, lo son mucho para los deportistas.

      Personalmente, me decanto por una relación 70% animales + 30% vegetales y no exceder los 2-2.5 g proteína/kg peso/día (contando animales y vegetales).

      También te informo de que todas las fuentes de proteínas lácteas no se especifican en la revisión. Te pongo un ejemplo: No es lo mismo tomar habitualmente leche UHT entera que leche orgánica (realmente ORGÁNICA).

      Un saludo.

  3. Si por cada 35 gramos de proteína láctea aumenta el riesgo de cáncer de próstata, ¿también influye la proteína de suero en este tipo de riesgo?

    • Hola Juan Ramón,

      En el estudio hablan en genérico. Por lo que yo entiendo, sí debería contabilizarse como tal la proteína de suero. Sin embargo, la revisión ha sido realizada a estudios que no son específicos del ámbito deportivo, donde las demandas nutricionales son distintas.

      Un saludo.

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