Suplementos para el Asma

Suplementos para el Asma

En este artículo tratamos los suplementos para el asma: ¿cuáles son y cómo actúan?

El asma y su manejo

El asma es un cuadro patológico crónico que se caracteriza por una inflamación latente del tejido broncoalveolar que ante la exposición a determinados estresantes (como alérgenos, patógenos o aumentos drásticos de la demanda respiratoria) reacciona produciendo una fuerte broncoconstricción (el músculo liso se contrae y “cierra” las vías aéreas) dificultando el intercambio gaseoso y, por tanto, la oxigenación.

El manejo de la condición (ya que no tiene cura per se) se lleva a cabo a través de la realización de ejercicio físico regular de forma controlada y la administración de tratamiento farmacológico específico a cada caso.

Ciertos suplementos han demostrado tener relación con el asma, de forma positiva, pudiendo atenuar la respuesta inflamatoria aguda de un “ataque” y facilitando la relajación del músculo liso del tracto respiratorio.

Pulmones

Vamos a echar un vistazo a los mecanismos a través de los cuales estos suplementos pueden ayudar.

¿Qué suplementos nos pueden venir bien para el asma?

Vitamina E para el control del asma

El tocoferol (vitamina E) ha sido propuesto como un nutriente que puede atenuar la incidencia del asma por sus mecanismos antioxidantes, que poseen la capacidad de hacer frente a la producción de especies reactivas de oxígeno y la peroxidación de lípidos de la bicapa lipídica de las células del tejido liso, regulando a la baja factores moleculares proinflamatorios que incrementan el riesgo de desarrollar un episodio agudo de broncoconstricción.

Se plantea como un posible “protector” contra el desarrollo de la enfermedad al hacer frente a los mecanismos subyacentes más primarios de la fisiopatología del asma, que es la inflamación crónica del tejido.

Respiración

Estudio

Un estudio llevado a cabo en nada menos que 77.866 mujeres durante 10 años de seguimiento (una muestra potente), demostró que aquellas que consumían más cantidad de vitamina E en su dieta mostraban un riesgo 47% menor de desarrollar asma a lo largo de esos 10 años.

Algunos autores señalan la vitamina C como un posible coadyuvante a los mecanismos que subyacen los efectos positivos observados en la vitamina E; sin embargo, es algo que aún hay que dilucidar, tal como indica Hemila (2014).

Podemos encontrar revisiones que indican la ineficacia de la suplementación con vitamina C sobre el asma, sin embargo, como indica la anterior revisión, en sus análisis estadísticos se cometieron errores que echan por tierra cualquier posible conclusión.

Combinación Vitamina C + E

Lo que sí está claro es que no parecen actuar en sinergia (Wilkinson et al., 2014).

La vitamina E parece estar asociada a un efecto profiláctico, favoreciendo la reducción del desarrollo de asma a lo largo del tiempo mediante un alto consumo de esta vitamina.

La vitamina C por el contrario ha demostrado hacer frente a la broncoconstricción inducida por el ejercicio físico cuando se administra de forma aguda (inmediatamente antes o después del ejercicio físico).

Efecto Vitamina E

Figura I. Efecto de la vitamina C sobre el FEV1 en relación al cambio que produce respecto al día que no se consumió.

Atenuando la disminución del FEV1, un parámetro respiratorio cuya disminución indica insuficiencia respiratoria o enfermedad inflamatoria/obstructiva pulmonar.

Los autores señalan que esto puede deberse a la mayor velocidad de transferencia al fluido del revestimiento del tejido pulmonar.

La vitamina E actuaría como soporte y la vitamina C como ayuda ante un agente estresor como es el ejercicio físico.

Aun así hay que destacar que el ensayo presentado de la vitamina E es un estudio prospectivo observacional y no necesariamente tiene porqué ser justo la vitamina E la causa de la disminución de los cuadros de asma.

Quizás las mujeres que consumían más vitamina E (y se suplementaban) llevaban una dieta más variada en nutrientes (por eso también el mayor consumo), se estresaban menos y hacían más ejercicio físico.

Todos factores atenuantes ante el desarrollo de asma.

Los estudios con vitamina C sobre la función ventilatoria parecen bastante concluyentes, y gracias a sus mecanismos antioxidantes a través del secuestro de EROS, poseen sentido fisiológico.

Control de la respiración

Hay que evaluar los efectos en muestras de gente más grande pero es un nutriente prometedor reduciendo la hiperresponsividad del tejido respiratorio.

Magnesio e inflamación por Asma

El magnesio es un mineral que en su forma iónica participa en gran cantidad de procesos metabólicos que ocurren en el organismo, actuando como cofactor o sustrato.

El status de magnesio que presentamos en el organismo guarda una estrecha relación con nuestros biomarcadores de inflamación sistémica (King et al., 2005).

Esto ha abierto el campo a la especulación sobre la posible relación que pudiera existir entre bajas concentraciones de magnesio en el organismo y el desarrollo de trastornos respiratorios, especialmente el asma, al deberse esta condición a un estado de inflamación crónica con episodios agudos intermitentes en el tejido pulmonar.

Lo cierto es que los ensayos han mostrado que la prevalencia de enfermedades metabólicas asociadas a un estado de inflamación crónica (como diabetes o MET-S) guardan una relación con consumos bajos de magnesio a través de la dieta (Rosanoff et al., 2012).

De igual forma, por la fisiopatología del asma, deficiencias de magnesio se asocian a un incremento en el desarrollo y la gravedad de los ataques agudos de asma.

Existe un cuerpo de evidencia sólida que señala las mejoras en la función pulmonar de pacientes con asma que siguen dietas más altas en magnesio (Britton et al., 1994; Emelyanov et al., 1999).

La evidencia de su utilidad no se reduce a estudios epidemiológicos; contamos con RCTs que han evaluado los efectos de la suplementación con magnesio sobre los parámetros ventilatorios de pacientes asmáticos.

Kazaks et al., (2010) mostraron como la suplementación con citrato de magnesio (350mg/día) resultaba efectiva mejorando los índices de calidad de vida de los pacientes asmáticos, y disminuyendo la ocurrencia y la gravedad de los episodios.

tablas

Figura II. Cambios en los cuestionarios de calidad de vida (izquierda) y magnitud del asma (derecha) tras la suplementación con magnesio y placebo.

Hay que destacar que la suplementación con magnesio parece afectar positivamente a través de su uso a largo plazo, y no de forma aguda como podía ocurrir con la vitamina C.

Estudio

Un meta-análisis reciente realizado por Abuabat et al., (2019) muestra una tendencia positiva en los estudios realizados con magnesio sobre la capacidad vital forzada.

Diagrama

Figura III. Diagrama de árbol sobre los efectos del consumo de magnesio en relación a la CVF.

Y el volumen espiratorio forzado en el primer segundo.

Diagrama B

Figura IV. Diagrama de árbol sobre los efectos del consumo de magnesio en relación a la FEV1.

Señalando que aunque leve, la suplementación con magnesio tiene un efecto positivo sobre la capacidad ventilatoria de pacientes asmáticos, pudiendo ser un suplemento prometedor como coadyuvante al tratamiento farmacológico pautado para el control de la enfermedad.

Además, teniendo en cuenta que más del 60% de la población no alcanza las recomendaciones establecidas para el consumo diario de este mineral, y que entre el 10 y el 30% presenta deficiencias de magnesio (DiNicolantonio et al., 2018); su uso a modo preventivo no es mala idea por todos los mecanismos que posee sobre la mejora de nuestra salud general, y no solo ventilatoria (Baaij et al., 2015).

NAC como mucolítico en Asma

Uno de los efectos más infravalorados del asma es el incremento en la secreción de moco y su acúmulo en la barrera luminal; un efecto causado por la inflamación que produce un aumento del exudado vascular al tracto respiratorio.

Algo que todos los asmáticos han padecido en algún momento, es la congestión respiratoria por exceso de mucosidad.

Fenotipo

Figura V. Fenotipo molecular de la secreción mucosa en una persona normal y en un paciente asmático.

El aumento de la mucosidad es un efecto adverso de la inflamación sistémica que caracteriza la enfermedad. Y actualmente existen dianas terapéuticas destinadas al control de la hipersecreción mucosa.

Rogers (2004), en una revisión muy buena de la fisiopatología de la producción de moco en las vías respiratorias como consecuencia del asma señala que una de las dianas de control es facilitar la eliminación de la mucosidad.

En vez de hacer frente a la hipersecreción, contrarrestarla con un aumento de la elasticidad del moco, permitiendo que el asmático pueda eliminarlo más fácilmente.

Diagrama simplificado

Figura VI. Diagrama simplificado de la fisiopatología de la hipersecreción mucosa en pacientes con asma y agentes terapéuticos para su control.

El propio autor señala que el principal activo para esto es la N-acetil-cisteína (NAC), ¿por qué?

Porque el NAC actúa como un mucolítico, haciendo frente al estrés oxidativo y actuando como un reductor de los densos enlaces cruzados disulfuro del moco:

Acción mucolitico

Figura VII. Mecanismo de acción mucolítico del NAC.

El moco que contiene enlaces azufre-azufre, a más contenga más espeso es y más se acumula, dificultando su eliminación y pudiendo llegar a obstruir las vías respiratorias; una consecuencia clásica del asma.

El NAC deshace esos enlaces, haciendo que el moco sea menos denso y por tanto más fácil de eliminar, favoreciendo su flujo y reduciendo las obstrucciones de la luz bronquial.

Yerba mate en personas asmáticas

La yerba mate, igual que la guaraná, el café, el té, la nuez de cola, el cacao, y otros frutos y semillas; contiene metilxantinas.

Estos alcaloides son los responsables del aumento de la actividad simpática del organismo.

Seguro que te suena la cafeína ¿verdad? Pues hay más activos dentro de esta familia. Si quieres profundizar más sobre esta sustancia visita este artículo.

La yerba mate contiene pequeñas concentraciones de teofilina (Saldaña et al., 2002; Pomilio et al., 2002).

Yerba mate

Este alcaloide, primo de la cafeína, actúa de forma similar a esta sobre el sistema nervioso central: estimulando la secreción de catecolaminas, aumentando el gasto cardiaco, promoviendo el estado de vigilia…

Pero también se caracteriza por tener un efecto broncodilatador más marcado que cualquier otra xantina.

Teofilina

Figura VIII. Mecanismo de acción de la teofilina y otros agentes sobre el control del tono bronquial.

La teofilina actúa regulando el tono bronquial a través de la inhibición de las fosfodiesterasas del tejido pulmonar y la antagonización de los receptores de adenosina en las superficies de las células.

Esto no solamente lleva a prevenir episodios de broncoconstricción, sino también a promover la broncodilatación, al igual que hacen fármacos similares (como el salbutamol o el albuterol) prescritos para el asma que en la figura se pueden observar designados como beta-agonistas.

La teofilina es un agente que puede facilitar la dilatación de la luz del tracto respiratorio, y evitar la obstrucción del circuito.

Asma

Figura IX. Representación gráfica de la broncoconstricción inducida por asma.

Citrulina Malato y Asma

Los efectos de la citrulina sobre el asma son complejos y muy específicos pero constituyen un campo de estudio muy prometedor en pacientes asmáticos con sobrepeso y obesidad.

El 38,8% de los asmáticos padecen obesidad (CDC, 2013), esto deriva en un fenotipo de asma que no es el clásico asma alérgico mediado por inflamación tipo 2, es un asma diferente que se desarrolla usualmente en edades más avanzadas y con mayor porcentaje en mujeres.

Fenotipo

Este fenotipo de asma se caracteriza por un cuadro inflamatorio igual que el anterior, pero de diferente origen; y curiosamente, unas concentraciones de óxido nítrico exhalado muy inferiores a las de una persona sana.

El óxido nítrico se produce a partir de la L-arginina en las células y se utiliza para evitar la contracción del músculo liso (como el de nuestro tejido pulmonar) permitiendo así que el espacio por el cual circula el aire esté abierto.

Este asma produce un desbalance entre L-arginina y ADMA, que lleva al desacoplamiento de la enzima NOS2 en las células pulmonares y por tanto a una mayor producción de anión superóxido y menor de óxido nítrico, aumentando el estrés oxidativo y en último lugar la inflamación.

Estrés oxidativo

Figura X. Fisiopatología del estrés oxidativo autocrino en pacientes obesos asmáticos no-tipo2.

La suplementación con 15g diarios de citrulina, en el estudio de Holguin et al. (2019) restableció este equilibrio y mejoró el control del cuadro de asma en los pacientes.

Efectos citrulina

Figura XI. Efectos del consumo de 15g/día de citrulina sobre las concentraciones de óxido nítrico exhalado (izquierda), síntomas de asma (centro) y ratio L-arginina/ADMA (derecha).

Resultando en un agente prometedor, muy nuevo aún que requiere más investigación, pero con un gran futuro por delante teniendo en cuenta la fisiopatología del asma no-tipo 2.

Referencias Bibliográficas

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Especialista en entrenamiento en fisiopatología metabólica y en los efectos biomoleculares de la alimentación y el ejercicio físico, te introducirá con sus artículos en el complejo mundo de la nutrición deportiva y clínica, de forma sencilla y desde una perspectiva crítica.
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