6 Productos
  • CHITOSAN 500mg - 120 caps - HSN Essentials
    Vitamins Weekend
    Aporta 500mg de Chitosan por cápsula.
    SG SL OGM
    8,65 €
    12,90 €
    -32.99%
      4,25 €
    En stock, envío gratis
  • CHITOSAN - Now Foods
    Vitamins Weekend
    (9)
    Inhibidor del apetito. Chitosan de Now Foods te ayudará a controlar la ansiedad por comer 
    Desde
    14,37 €
    16,90 €
    -14.97%
      2,53 €
    En stock, envío gratis
  • CHITOSAN 496mg - 100 caps - Prisma Natural
    Vitamins Weekend
    12,91 €
    16,79 €
    -23.06%
      3,88 €
    En stock, envío gratis
  • CHITOSAN - 60 veg caps - Drasanvi
    Vitamins Weekend
    9,90 €
    12,69 €
    -22.01%
      2,79 €
    En stock, envío gratis
  • Ácido hidroxicítrico + quitosano 
    13,24 €
    20,99 €
    -36.89%
      7,75 €
    En stock, envío gratis
  • ¡Nueva fórmula reductora de grasas! ¡Con Chitosan!
    18,90 €
    Sin stock

Chitosan

Conocido también por la denominación de quitosano o quitosana y, popularmente, como “imán de la grasa”, el chitosán es una fibra natural extraída del exoesqueleto de algunos crustáceos marinos cuyo interés radica en la función que es capaz de realizar en el aparato digestivo, neutralizando las grasas conforme discurren junto al bolo alimenticio antes de su aprovechamiento metabólico.

¿De dónde procede el chitosán?

Pero ¿cuál es el sustrato del que deriva el chitosán? El caparazón que recubre el cuerpo de un crustáceo está compuesto, entre otras sustancias, por quitina en un 30 %, un polisacárido (hidrato de carbono complejo) cuyo nombre específico es N-acetil-D-glucosamina, del cual pueden obtenerse grandes cantidades a partir del exoesqueleto de estos invertebrados, entre los cuales podemos citar la gamba, la langosta, el camarón o el cangrejo.

Previamente al inicio del proceso de obtención del chitosán, debe separarse íntegramente la quitina del resto de componentes de los caparazones, lo que implica eliminación de la fracción de proteínas, que representa entre un 20 y un 40 %, de la materia mineral, básicamente carbonatos y fosfatos de calcio y magnesio, que supone aproximadamente la mitad de la composición química, y de los pigmentos carotenoides, que son los que dan el color rojizo o anaranjado a los crustáceos.

Partiendo de la quitina, la obtención del chitosán tiene lugar mediante un proceso de desacetilación de aquella, que puede llevarse a cabo de forma química o biológica. En el primer caso se desarrolla en un medio muy alcalino (como la sosa cáustica) y en el segundo participan unas enzimas llamadas desacetilasas procedentes de varias especies de hongos. La desacetilación, en síntesis, consiste en eliminar la fracción acetilo de la molécula de quitina, cuya nomenclatura recordemos que es N-acetil-D-glucosamina.

Índice

    1. ¿De dónde procede el chitosán?
    2. ¿Cómo actúa el chitosán en nuestro organismo?
    3. Propiedades y posibles usos del chitosán
    4. Usos biomédicos del chitosán
    5. Usos industriales del chitosán
    6. Usos agrícolas y ambientales
    7. Beneficios clínicos del chitosán
    8. El papel estrella del chitosán: un poderoso adelgazante
    9. Algunos efectos secundarios del chitosán
    10. Cómo tomar el chitosán
    11. Algunas combinaciones útiles del chitosán

¿Cómo actúa el chitosán en nuestro organismo?

Chitosán y pérdida de peso

La base de su mecanismo de acción dentro del aparato digestivo es de naturaleza electrostática. El chitosán, al atravesar el medio ácido del estómago, adquiere carga positiva en los grupos de aminoácidos libres que sobresalen de las cadenas de N-acetil-D-glucosamina. Por su parte, los lípidos (grasas) tienen la carga negativa que les proporcionan los grupos COOH (que son los que definen la estructura de un ácido graso), lo que desencadena esa atracción electrostática con el chitosán que conlleva la formación de un gel.

Para comprender la dimensión de esta operación de neutralización, bastará con aportar un dato: la proporción chitosán/grasa, en peso de ambas sustancias, puede alcanzar el ratio 1:5.

La superficie de ese gel está integrada por moléculas de chitosán secuestrando las de grasa que ocupan si interior. Es inmune a la acción de los jugos intestinales y pancreáticos, por lo que termina siendo excretado por heces. A la formación del gel contribuye enormemente la alcalinización típica del medio intestinal, que contrasta con la acidez del estómago.

Todavía falta por completar este modo de acción haciendo mención a un fenómeno que se conoce como de inhibición competitiva ejercido sobre las enzimas amilasa y lipasa, que es debido a la similitud estructural entre las moléculas de estas enzimas y la del chitosán.

En definitiva, hablamos de un compuesto de enorme utilidad para reducir la absorción de las grasas en el tracto intestinal, evitando por consiguiente su depósito en las células especializadas en ello, los adipocitos; no debemos olvidar que un gramo de grasa genera 9 kilocalorías, siendo el macronutriente que más energía aporta, puesto que los hidratos de carbono y las proteínas se quedan en 4 kilocalorías.

Gracias a esta acción, que gráficamente podríamos denominar capta-grasas, el chitosán también ayuda a reducir los niveles del colesterol llamado malo (LDL o lipoproteínas de baja densidad).

Propiedades y posibles usos del chitosán

Una de las particularidades de esta fibra natural es que aglutina una triada de propiedades biológicas, puesto que es biodegradable, biocompatible y bioactiva. La combinación de estas que podríamos llamar virtudes bio le otorga un amplísimo abanico de capacidades de las que podemos aprovecharnos, no solo en el ámbito clínico (como las descritas hasta ahora), sino también en aplicaciones de tipo bioquímico y biomédico.

La traducción práctica de esta afirmación se plasma en su participación del chitosán en la fabricación de antibióticos, suturas quirúrgicas o cosméticos, pasando lógicamente por los complementos dietéticos.

Usos biomédicos del chitosán

Beneficios chitosán

En el capítulo biomédico, es altamente interesante el material híbrido denominado silica-chitosán, cuya excelente compatibilidad con los tejidos del organismo humano le ha convertido en el material de elección para recubrimiento en suturas de seda y de poliglicolato. Y hay evidencias de peso para ello: acelera la cicatrización de la herida por aumentar en más de cien veces la permeabilidad de la sutura al oxígeno, además de que limita el desarrollo de microorganismos, minimizando así el riesgo de infección.

Aplicado en vendajes ayuda a aplacar el sangrado de las heridas en las que está implicada alguna arteria, que tienden a producir copiosas hemorragias. En esta función supone una gran ventaja en relación con las clásicas gasas, a lo que hay que añadir que es hipoalergénico y antiséptico.

Tiene amplio reconocimiento dentro de la cirugía implantológica, en combinación con clorhexidina, para reducir la inflamación y el dolor, contribuyendo a un menor consumo de antiinflamatorios y analgésicos. También está siendo pautada su administración en tratamientos de periodontitis y gingivitis.

En cirugía plástica es tenido cada vez más en cuenta como apoyo a la reconstrucción de los tejidos manipulados, debido a sus efectos reparadores en cuanto a la fluidez del proceso de cicatrización y la disminución de cicatrices.

Usos industriales del chitosán

Sirve como elemento de recubrimiento de la pintura de poliuretano contra la agresión de la luz solar, de especial utilidad en coches, muebles y envases y embalajes.

Es eficaz en las reacciones de extracción de colorantes, metales pesados, isótopos radioactivos y taninos de diferentes sustratos, por ejemplo para eliminar el arsénico de aguas residuales.

En la industria alimentaria se ha hecho un hueco en diversas ramas, entre las que pueden citarse:

  • La industria panificadora, como emulsionante en la elaboración de masas.
  • La industria de bebidas, como adsorbente para la clarificación de los zumos de frutas y para evitar ese tono marronáceo que es proclive a adquirir el de manzana.
  • La industria vinícola, donde previene las alteraciones conocidas como bronceado y maderización del vino blanco sustrayendo de él sus componentes fenólicos (sustancias químicas muy habituales en alimentos de origen vegetal, llamándose el del vino resveratrol).
  • En general, como conservante en diversos alimentos por su capacidad de inhibir el crecimiento de microorganismos, tanto bacterias (Salmonella, Escherichia, Staphylococcus, Yersinia y Listeria, todos ellos causantes de intoxicaciones alimentarias) como hongos (Byssochiamys, Mucor y Aspergillus, este último productor de las peligrosas aflatoxinas).

En relaión con esto último, un dato de interés es que el quitosano estimula la síntesis de compuestos fenólicos en semillas de cacahuete. Estos se comportan como inhibidores del hongo Aspergillus flavus, frenando en consecuencia el riesgo de producción de aflatoxinas.

Su acción antimicrobiana se basa en modificar la permeabilidad de la pared celular de estos gérmenes por los enlaces entre iones positivos del chitosán y los negativos de la pared bacteriana. En el caso de la mayonesa de huevo, se sabe que durante el almacenamiento del producto a temperatura ambiente, su presencia reduce apreciablemente la cantidad de microorganismos causantes de alteraciones de los géneros Lactobacillus y Zygosaccharomyces. Y en salchichas se admite su empleo reduciendo la cantidad de nitritos, lo cual es una excelente ventaja al tener estos cierta capacidad cancerígena.

Usos agrícolas y ambientales

Contribuye a aumentar los rendimientos productivos y proporciona protección contra agentes externos, especialmente contra infecciones causadas por hongos.

Participa en los procesos de filtración del agua, eliminando sustancias contaminantes de cara a su potabilización.

Y es eficaz como agente coagulante o floculante en el tratamiento primario de las aguas residuales, eliminando las sustancias que se encuentran en estado coloidal y que por sedimentación tardarían una enormidad en poder ser eliminadas.

Beneficios clínicos del chitosán

Propiedades chitosán

El chitosán es una manera natural de reforzar el sistema inmunológico, integrado por dos vertientes: la inmunidad humoral y la celular. La primera está representada por la síntesis de anticuerpos, mientras que la segunda es la ejercida por un grupo de células entre las que las principales son los linfocitos T y B.

Sobre ambas ejerce positiva influencia el quitosano, pero especialmente llamativa resulta su poderosa activación de las células NK (Natural Killer), cuya función es atacar específicamente a las células cancerosas; esta activación hace al chitosán diez veces más enérgico que otros tratamientos contra el cáncer.

Existen reputados estudios que han venido a demostrar que el chitosán puede equilibrar los niveles de colesterol en la sangre, especialmente del LDL o “colesterol malo”. Conviene no olvidar que la hipercolesterolemia (niveles elevados de colesterol sanguíneo) es uno de los principales factores de riesgo para el padecimiento de enfermedades cardiovasculares y cerebrovasculares (ictus).

Además se sabe que es hipotensor, es decir, reduce la tensión arterial, también que mejora la asimilación de calcio (lo que es especialmente interesante para quienes sufren osteoporosis), que controla hasta eliminar la bacteria Helicobacter pylori que desencadena en el estómago las úlceras gastroduodenales y que funciona también como apoyo al tratamiento de la anemia.

Entre sus múltiples beneficios no debe pasarse por alto su utilidad para evitar infecciones en dientes y encías, colaborando incluso, como ya se ha reflejado anteriormente, en la recuperación de los tejidos tras las operaciones de cirugía plástica.

Por otro lado, Se han publicado estudios médicos que reflejan argumentos concluyentes sobre las posibilidades del chitosán como suplemento en el tratamiento de personas que padecen la enfermedad de Crohn (un proceso inflamatorio crónico que habitualmente se instala en el tracto intestinal, con más asiduidad en los últimos tramos).

El papel estrella del chitosán: un poderoso adelgazante

Por su consideración de fibra natural de excelente calidad biológica y por tener una extraordinaria capacidad de absorción de grasas, su principal y más conocida aplicación es como complemento dietético en procesos de périda de peso. Pero hay que advertir que el hecho de planificar un consumo de chitosán no garantiza la pérdida de peso, pues requiere el complemento de una buena dieta y la práctica regular de ejercicio para que se den los resultados apetecibles. No en vano, el chitosán carece de cualquier poder de intervención sobre los hidratos de carbono.

Cada gramo ingerido de este producto secuestra alrededor de ocho gramos de grasa.

Si tenemos en cuenta que, como veremos seguidamente, se recomienda una dosis de tres gramos diarios, estaríamos eliminando entre veinte y veinticinco de grasa. Siendo cierto que es una tarea de envergadura, no es menos cierto que debe evitarse caer en un falso relajamiento al depositar en este producto toda la responsabilidad de restricción de las grasas alimenticias, lo que podría llevar a un sobreconsumo de estas con la consecuencia de terminar engordando.

La ingestión de dos gramos y medio de chitosán antes de una comida de la que formen parte las grasas, hace posible desviar del metabolismo una cantidad de estas cuya equivalencia sean entre 140 y 180 kilocalorías.

Algunos efectos secundarios del chitosán

La lectura de estos efectos del quitosano como favorecedor de la pérdida de peso debe hacerse al la luz de una importante reflexión: el problema de utilizar chitosán o cualquier otro atrapagrasas puede venir de que los aportes tanto de ácidos grasos esenciales como de vitaminas liposolubles (A, E, D y K) queden por debajo de las recomendaciones nutricionales.

Debe advertirse igualmente de la posibilidad de algunos efectos adversos en mujeres embarazadas, que básicamente se traducen en una ralentización del crecimiento del feto.

Algunos otros efectos colaterales descritos tras la ingestión de chitosán se ciñen al aparato respiratorio, en forma de una sensación de compresión en las fauces y el pecho, pero también a la piel (picor, erupciones y dermatitis) y dolores de cabeza intensos y recurrentes.

Finalmente, decir que las personas alérgicas al marisco pueden (de hecho, es lo esperable) reaccionar adversamente al chitosán. La posibilidad, si bien remota, de ser víctima de alguno de estos secundarios aconseja la precaución de poner en conocimiento de un especialista la conveniencia de pautar o no la toma de chitosán.

Cómo tomar el chitosán

Tomar chitosán

Para que dé los resultados esperados, la dieta debe ser contenida en carbohidratos y abundantemente acompañada de líquido para facilitar la evacuación de las grasas atrapadas por heces.

El chitosán puede encontrarse fácilmente en herbolarios, farmacias, parafarmacias y supermercados, así como en plataformas online (como HSNstore). Su oferta es bastante abundante, siendo las formulaciones más habituales las que llevan entre 200 y 400 mg por cápsula. La dosis generalmente recomendada es de unos 2500 mg al día, repartidos en las tres principales comidas. Para hacerlo correctamente, es preferible tomarlo un cuarto de hora antes de cada comida con dos vasos de agua.

En cuanto a la duración del tratamiento, se recomienda prolongarlo al menos durante doce semanas, por debajo de las cuales sus efectos pueden pasar desapercibidos. Pero a su vez, es peligroso mantenerlo tiempo excesivamente prolongado (más de quince semanas) porque podrían notarse las mermas en la asimilación de los nutrientes anteriormente referidos. No obstante, lo prudente es consultar al médico para saber cuánta cantidad debe tomarse. Para no padecer efectos secundarios, es mejor no ingerirlo en dosis y duración inconvenientes.

Otra aplicación consiste en aplicar alguna de sus presentaciones en polvo sobre las encías o en goma de mascar con chitosán cuando el objetivo es combatir la enfermedad periodontal o la inflamación de encías.

Algunas combinaciones útiles del chitosán

Dentro de un plan de adelgazamiento, puede resultar eficaz asociarle algún suplemento que ejerza como inapetente, como pueden ser algunas algas (espirulina y fucus), o uno que provoque un “estrés” metabólico, como el té rojo o el marrubio (planta con efectos muy positivos en el sistema digestivo, vesícula e hígado), entre otros ejemplos.

Combinado con vitamina C (es frecuente ver esta mezcla en productos comerciales), se potencia la reducción de la absorción de grasas.

Pero quizá la asociación más reconocida sea la del chitosán con Garcinia Cambogia.

Suscríbete al newsletter y consigue un 15% Dto en tu primera compra.
x