Síndrome de la Cabaña: ¿Enfermedad Real?

Síndrome de la Cabaña: ¿Enfermedad Real?

Últimamente se ha conocido un tipo de patología emocional denominada Síndrome de la Cabaña como efecto secundario del aislamiento social.

¿Qué es el Síndrome de la Cabaña?

El síndrome de la cabaña es un término coloquial que actualmente está siendo utilizado para describir una situación psicoemocional de incomodidad a la hora de abandonar el lugar donde una persona ha sido recluida durante un periodo largo de tiempo.

En realidad es una confusión terminológica, ya que el síndrome de la cabaña ha sido tradicionalmente vinculado a la sensación de claustrofobia y urgencia por abandonar el lugar de contención espacial aun conociendo el riesgo que supone hacerlo.

El síndrome de la cabaña del que hablan los medios es un “misunderstood term”

Realmente el síndrome de la cabaña es un cuadro que ha sido descrito con anterioridad en personas que han experimentado periodos de encierro con aislamiento social (como prisioneros carcelarios) o incluso en marineros durante viajes de ultramar.

Muchas personas lo han vivido durante los dos meses de cuarentena y se ha reflejado como una urgencia por abandonar el domicilio bajo las premisas (o no) impuestas por el gobierno que permitían hacerlo.

paseo

Persona paseando a su perro durante el periodo de cuarentena, una de las actividades permitidas.

¿Cuáles son los síntomas del Síndrome de la Cabaña?

Los síntomas del síndrome de la cabaña no han sido claramente definidos, de hecho, esta es una de las razones por lo que no es una condición reconocida como enfermedad.

Entre los reportes de las personas que han sufrido exposiciones a agentes estresantes y han desarrollado cuadros compatibles con este síndrome se encuentran sensaciones de:

  • Irritabilidad.
  • Mal humor.
  • Aburrimiento.
  • Depresión o sensación de insatisfacción.
En respuesta al confinamiento, al mal tiempo (condición climática), a la rutina, al aislamiento o a la falta de estimulación (Rosenblatt et al., 1984).

Como podemos observar, una descripción sintomática vaga de un cuadro que combina varios trastornos emocionales por estrés.

mal humor

Sin embargo, esto no quiere decir que no sea una situación real, ya que de hecho lo hemos podido vivenciar.

¿Es una enfermedad real?

No.

Al menos hasta ahora no está reconocida por el ICD-11 (International Classification of Diseases 11th Revision) de la Organización Mundial de la Salud.

¿A qué nos enfrentamos actualmente?

Ahora mismo nos enfrentamos a otro cuadro diferente al del síndrome de la cabaña, y es una fobia específica a la exposición a un ambiente con mayor carga vírica potencial a nuestro domicilio (el cual aún no tiene nombre).

En España llevamos 10 semanas de cuarentena, y ante los avances a la fase I y II de las últimas semanas no es extraño ver personas que experimentan fobia social y ansiedad ante la posibilidad de abandonar el domicilio.

No contamos con datos epidemiológicos aún, pero sin duda serán publicados en los próximos meses, y veremos que es un escenario mucho más común en personas mayores y sujetos con rasgos de hipocondría y TOC.

Fobia específica como consecuencia de la cuarentena

La patología conocida como «fobia específica», categorizada dentro del grupo 6 de «trastornos mentales, del comportamiento y del neurodesarrollo» y del subgrupo «trastornos de ansiedad o relacionados con el miedo», se define oficialmente como:

«La fobia específica se caracteriza por ansiedad o miedo marcados o excesivos que ocurren constantemente cuando se expone a uno o varios objetos o situaciones específicos (por ejemplo, proximidad a ciertos animales, vuelos, alturas, espacios cerrados, ver sangre o heridas) y que están fuera de proporción en relación con el peligro real.

El objeto o la situación fóbica son evitados o sobrellevados con intenso miedo o ansiedad.

Los síntomas persisten al menos por varios meses y son lo suficientemente graves como para ocasionar un malestar o deterioro significativos en las relaciones personales, familiares, sociales, educativas, laborales o en otras áreas importantes del funcionamiento.»

miedo a salir

Actualmente la sociedad está experimentando una nueva fobia específica a la exposición a un entorno no controlado.

¿Cómo enfrentarnos a ella?

Teniendo en cuenta que este escenario es “algo nuevo”, debemos ser cautos a la hora de abordar la situación.

Una exposición agresiva a una persona que no está preparada para manejar psicológica y/o comportamentalmente la situación puede crearle un trastorno de estrés postraumático que dificulte aún más el abordaje.

La actuación más recomendable en esta situación es:

Evitar la reclusión social absoluta en personas que vivan solas

Por ejemplo, manteniendo contacto a través de videollamada.

enfrentar a la fobia

Exposición paulatina al agente estresor

  • Salir al balcón.
  • Salir al portal.
  • Salir a la calle sin desplazarte de la entrada a tu bloque.
  • Salir a dar una vuelta a la manzana a horas de mínimo tránsito.
  • Salir progresivamente a horas de más densidad de tránsito.
Simplemente exponerte de forma voluntaria y progresiva a un mayor desafío emocional, y ver que no pasa nada siempre que se tomen las medidas habituales.

Pedir ayuda

A tu hijo, a tu hermana, a tu madre, a un amigo… para que te acompañe a tomar un café sentados en un banco, a la peluquería, al supermercado…

De nuevo, una exposición paulatina, de menos a más.

Realiza ejercicio físico habitual

Ya que éste ha sido asociado a un mejor estado anímico y emocional en general (Schuch et al., 2016).

relaciones sociales

Alimentación saludable

Lleva una alimentación equilibrada y saludable, ya que las dietas basadas en preparados alimenticios ultraprocesados se han asociado a más trastornos depresivos (Firth et al., 2019).

«Sin embargo, esto no es sorprendente, porque aunque los objetivos primarios de las intervenciones dietéticas variaron, el contenido actual de todas ellas generalmente se posicionaba en ciertos aspectos comunes como reducir la ingesta de “comida basura” reemplazándola con alternativas altas en fibra y densas en nutrientes, así como con vegetales

Ayuda profesional

Si estas recomendaciones no funcionan, acude a un profesional que pueda valorar tu estado de salud psicológico bajo un criterio diagnóstico facultativo y pautarte un tratamiento adecuado a tu caso.

Qué hemos aprendido de esto

La primera vez que definieron “salud” en mi grado universitario me sorprendió la descripción que nos dieron:

«La salud es un estado de completo bienestar físico, mental y social, y no solamente la ausencia de afecciones o enfermedades».

La cita procede del Preámbulo de la Constitución de la Organización Mundial de la Salud, que fue adoptada por la Conferencia Sanitaria Internacional, celebrada en Nueva York del 19 de junio al 22 de julio de 1946, firmada el 22 de julio de 1946 por los representantes de 61 Estados (Official Records of the World Health Organization, Nº 2, p. 100), y entró en vigor el 7 de abril de 1948.

La definición no ha sido modificada desde 1948; tal y como expone la Organización Mundial de la Salud en su página web.

Personalmente veía justificables todos y cada uno de los aspectos de esta definición, pero… ¿Bienestar social? ¿Eso existe? Y en caso de existir… ¿Es tan importante?

Ahora mismo lo afirmo sin lugar a dudas.

Las relaciones sociales saludables juegan un papel esencial en el mantenimiento del buen estado de salud de una persona, y tienen una influencia sobre el comportamiento, variables psicológicas y fisiológicas.

Tal es la influencia, que un mal estado de salud social puede afectar negativamente a sistemas orgánicos como el sistema inmune, el sistema cardiovascular o el sistema nervioso.

A quien le interese más el tema puede consultar la revisión de Umberson y Karas (2010) que dejaré en el apartado de referencias, es un artículo sencillo de acceso libre, donde se revisa la relación entre las relaciones sociales y la salud desde el punto de vista de las políticas de salud públicas.

Un meta-análisis que incluyó nada menos que 148 estudios con una muestra total de más de 300.000 personas de diferentes grupos de población: hombres, mujeres, niños, ancianos…

De todas partes del mundo indicó que vínculos sociales más fuertes (apoyo recibido, percepción de soledad, relaciones e integración social, aislamiento…) se correlacionaban con un riesgo de muerte mucho menor por cualquier causa.

momios de mortalidad

Razón de momios de la disminución de la mortalidad en varias condiciones asociadas a este efecto.

Conclusiones

Así que, por si aún no te has dado cuenta, parte de tu salud y de la de tus seres queridos tiene que ver con el contacto social que tengáis entre vosotros y con terceras personas, así que:

Siempre respetando las medidas de seguridad, retomar un ritmo de vida acorde a una “nueva normalidad” es un factor de extrema importancia para mejorar la salud de la población de todo el mundo.

Referencias Bibliográficas

  1. Firth, J., Marx, W., Dash, S., Carney, R., Teasdale, S. B., Solmi, M., … Sarris, J. (2019). The Effects of Dietary Improvement on Symptoms of Depression and Anxiety: A Meta-Analysis of Randomized Controlled Trials. Psychosomatic Medicine, 81(3), 265–280.
  2. Holt-Lunstad, J., Smith, T. B., & Layton, J. B. (2010). Social relationships and mortality risk: A meta-analytic review. PLoS Medicine, 7(7), e1000316.
  3. Rosenblatt, P. C., Anderson, R. M., & Johnson, P. A. (1984). The meaning of “cabin fever”. Journal of Social Psychology, 123(1), 43–53.
  4. Schuch, F. B., Vancampfort, D., Richards, J., Rosenbaum, S., Ward, P. B., & Stubbs, B. (2016). Exercise as a treatment for depression: A meta-analysis adjusting for publication bias. Journal of Psychiatric Research, 77, 42–51.
  5. Umberson, D., & Karas Montez, J. (2010). Social Relationships and Health: A Flashpoint for Health Policy. Journal of Health and Social Behavior, 51(1_suppl), S54–S66.
  6. World Health Organization. (2018). Clasificación Internacional de Enfermedades, (11ª revisión).

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Sobre Alfredo Valdés
Alfredo Valdés
Especialista en entrenamiento en fisiopatología metabólica y en los efectos biomoleculares de la alimentación y el ejercicio físico, te introducirá con sus artículos en el complejo mundo de la nutrición deportiva y clínica, de forma sencilla y desde una perspectiva crítica.
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