Diabesidad: Una Combinación Letal

Diabesidad: Una Combinación Letal

La diabesidad es un concepto que relaciona dos patologías metabólicas que afectan, desgraciadamente, a un gran porcentaje de la población: diabetes y obesidad.

¿Qué es la Diabesidad?

La diabesidad es un término que trata de poner bajo los focos dos de los mayores problemas a los que nos enfrentamos en el ámbito de la salud: la diabetes y la obesidad.

La obesidad es una patología que desde hace años no para de crecer en todo el mundo.

Esto tiene consecuencias socioeconómicas y por supuesto, afecta brutalmente a la salud de nuestra población.

Frecuentemente la obesidad se rodea de otras complicaciones clínicas como la diabetes tipo 2.

Problema de la diabesidad

Esto se debe a que ambas entidades comparten mecanismos fisiopatológicos.

Tanto es así que algunos autores han decidido aunar los dos términos cuando coexisten obesidad y diabetes tipo 2.

Así nace el concepto de “diabesidad”, ya bien establecido desde hace años en la comunidad médica, si bien el pionero que estableció el término en 2001 fue el profesor y diabetólogo Paul Zimmet.

Cuáles son los síntomas

Las manifestaciones clínicas de la diabesidad son las atribuibles a sus dos componentes: la diabetes y la obesidad.

Respecto a esto, nos encontramos con un problema: la diabetes y la obesidad no duelen y son paucisintomáticas (dan pocos síntomas).

O al menos hasta que alcanzamos fases avanzadas de ambas enfermedades, donde ocurren las complicaciones que comentaremos en el siguiente epígrafe. En todo caso, los síntomas serían los de las complicaciones de estas patologías.

Síntomas diabesidad

Y hablo de problema, porque si el exceso de tejido adiposo o la diabetes generara síntomas, actuaríamos antes para ponerle freno.

Todo comienza con un exceso de adiposidad al que llegamos tras un exceso crónico de energía motivado por factores individuales, sociales, económicos, psicológicos, emocionales, comerciales, ambientales e incluso políticos.

Que alguien es obeso por “comer mucho y moverse poco” es el más extremo de los reduccionismos.

Este exceso de tejido adiposo comienza con pocas repercusiones, pero conforme aumenta la cantidad de grasa se inicia lo que se conoce como “lipotoxicidad”, o daño que el exceso de grasa puede ejercer en otros órganos internos como hígado, páncreas, riñones o corazón.

Con el tiempo, el paciente desarrolla resistencia a la hormona insulina en sus tejidos periféricos y finalmente, una alteración del metabolismo hidrocarbonado que justifica el diagnóstico de diabetes tipo 2.

¿Qué riesgos tiene la Diabesidad?

Los riesgos de la diabesidad son múltiples.

Por su parte, la obesidad se relaciona con un elenco amplio de complicaciones, algunas mortales. Se incluyen entre ellas:

  • Enfermedad cardiovascular;
  • Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC);
  • Artritis;
  • Algunos tipos de cáncer; y
  • Otros problemas psicosociales.

Evitar procesados

Evitar procesados para combatir la diabesidad.

La diabetes tipo 2 va asociada a:

  • Hiperglucemia.
  • Hiperlipemia.
  • Resistencia a la insulina.
  • Daño endotelial.
  • Inflamación crónica de bajo grado.

Todas estas circunstancias empobrecen la salud del paciente de forma progresiva y silente, hasta que las complicaciones irreversibles de la diabetes aparecen: nefropatía diabética, retinopatía diabética o incluso polineuropatía diabética.

Y no nos olvidemos de las repercusiones sociales y la carga económica para las arcas públicas que ambas condiciones suponen.

¿Qué personas pueden sufrir la enfermedad?

De lo previamente descrito se deduce que todas aquellas personas con sobrepeso u obesidad están en riesgo de sufrir “diabesidad” (o simplemente, de desarrollar diabetes tipo 2).

De hecho, hasta un 85,2% de personas con diabetes tipo 2 son obesas o tienen sobrepeso.

Malos hábitos

En 2025 se estima que más de 300 millones en el mundo tengan esta asociación de diabetes y obesidad.

Es por ello que no es posible entender ambas patologías por separado (Zimmet et al., 2001).

¿Cómo tratar la Diabesidad?

El tratamiento de la diabesidad (diabetes tipo 2 + obesidad) ha avanzado mucho en los últimos años.

No obstante y por mucho que los médicos nos empeñemos en el desarrollo de nuevas terapias farmacológicas, los cambios en el estilo de vida suponen el tratamiento más importante y de primera línea.

Tenemos intervenciones higiénico-dietéticas que se están testando como herramientas útiles en el manejo de estas dos patologías.

Una de las más conocidas y populares es el ayuno intermitente, en el que se aboga por espaciar más las comidas e introducir periodos de ayuno periódicos en la rutina del paciente. Podéis ahondar más sobre este concepto aquí.

No nos olvidemos de las intervenciones bajas en hidratos de carbono o cetogénicas, que también tienen un papel importante, especialmente en cierto perfil de paciente.

Como ejemplo, este ensayo clínico aleatorizado con dieta cetogénica en 34 adultos con sobrepeso y diabetes tipo 2 demostró una menor A1C (marcador de control glucémico) y necesidad de medicación al finalizar el estudio (Boden et al., 2005).

Por otro lado, la farmacoterapia ha avanzado mucho también.

Fármacos

Tenemos hoy en día fármacos que ayudan a disminuir el peso, mejorando al mismo tiempo el control glucémico.

Una de las tendencias más actuales es la combinación de análogos de GLP-1 (Liraglutide, Semaglutide, etc.) e inhibidores del cotransportador 2 de sodio/glucosa (iSGLT2) como terapia de choque para mejorar la diabesidad y sus comorbilidades.

Cuidados para la Diabesidad

Respecto a los cuidados para la diabesidad, se podrían escribir libros enteros, pero resumiré algunas claves que pueden ser de utilidad al lector:

  • Incrementar la cantidad de proteína en la dieta es siempre un gesto que nos acercará a la pérdida de grasa y el mantenimiento de la masa magra.
  • Evitar pasar largos periodos de tiempo sentado.
Por cada 90 minutos de silla deberíamos levantarnos. Una buena idea es incluir en estos periodos algunos “snacks de ejercicio”, como 15 sentadillas o 5 burpees.
  • Los azúcares simples deben ser evitados, pues favorecen la resistencia a la insulina y modifican la conducta de ingesta del paciente.
  • El entrenamiento es indiscutible.
Un circuito sencillo que incluya movimientos simples (flexiones en pared, sentadillas, zancadas, tracciones) es más que suficiente para mejorar tanto el fitness cardiorrespiratorio como la fuerza muscular y, por supuesto, la sensibilidad a la insulina.
  • La higiene circadiana se pasa frecuentemente por alto, pero es tan importante como todo lo demás.
El dormir poco o invertir los ritmos (dormir de día) conlleva alteraciones metabólicas y un peor control de la diabetes y la obesidad.
  • El adecuado manejo del estrés y la ansiedad son habilidades muy útiles en estas patologías.
Invertir en aprender a meditar es, por ejemplo, una de las mejores inversiones que puedes hacer para mejorar tu salud.

Bibliografía

  1. Boden, G., Sargrad, K., Homko, C., Mozzoli, M., & Stein, T. P. (2005). Effect of a low-carbohydrate diet on appetite, blood glucose levels, and insulin resistance in obese patients with type 2 diabetes. Annals of Internal Medicine.
  2. Zimmet, P., Alberti, K. G. M. M., & Shaw, J. (2001). Global and societal implications of the diabetes epidemic. In Nature.

Entradas Relacionadas

  • En este artículo te contamos la importancia de prevenir la obesidad desde pequeños.
  • ¿Puede la Microbiota ser clave para hacer frente a la obesidad? Te lo contamos aquí.
  • Todo lo que necesitas saber de la Dieta Cetogénica lo puedes encontrar visitando este enlace.
Valoración Diabesidad

Qué es - 100%

Síntomas - 100%

Cómo tratarla - 100%

Recomendaciones - 100%

100%

Evaluación HSN: 5 /5
Content Protection by DMCA.com
Sobre Borja Bandera
Borja Bandera
Borja Bandera es un joven médico dedicado a las áreas de nutrición, ejercicio y metabolismo, que compagina su actividad clínica junto a su vocación divulgativa e investigadora.
Te puede interesar
Hipotiroidismo
Hipotiroidismo: Qué es, Causas, Síntomas, Consejos para la Dieta

El Hipotiroidismo es una enfermedad que afecta a una parte de la población. Hoy vamos …

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *