Cómo prevenir y tratar una lesión de rodilla en el fútbol

Cómo prevenir y tratar una lesión de rodilla en el fútbol

El fútbol es un deporte de alta intensidad que pone a prueba las articulaciones de los jugadores, especialmente durante cambios bruscos de dirección, arrancadas y frenadas que pueden estar acompañadas por el contacto físico con otros futbolistas.

En este post, explicaremos en detalle una de las lesiones más temidas en el campo: la lesión de rodilla. Veremos por qué las rodillas son especialmente vulnerables y qué factores contribuyen a que sufran tanto desgaste en los jugadores.

Si te interesa conocer cómo proteger esta articulación y entender su funcionamiento, sigue leyendo.

¿Cómo se lesiona un futbolista la rodilla?

Como hemos comentado, la articulación de la rodilla permite los movimientos de flexión y extensión.

Sin embargo, estos movimientos, que se dan en la mayor parte de las acciones en el fútbol, no siempre se dan en un solo plano (como ocurre durante la carrera lineal), sino que vienen acompañados de cambios de dirección y giros que producen una rotación en la articulación, u otro movimiento para el que la rodilla no está preparada.

Cómo tratar una lesión de rodilla en fútbol

¿Cuáles son las lesiones de rodilla más habituales en el fútbol?

Las lesiones de rodilla podemos clasificarlas, a grandes rasgos, en 3 tipos, más un cuarto destacado al final como el más temido por los futbolistas, debido a su gravedad.

Lesiones ligamentosas

Afectan a los ligamentos de la articulación y pueden clasificarse, a su vez, en intracapsulares y extracapsulares, según si se encuentran dentro o fuera de la cápsula articular.

Además, según la gravedad y el nivel de afectación del ligamento, podremos hablar de esguinces (cuando se produce un sobreestiramiento del ligamento sin rotura) o de roturas (que pueden ser parciales o completas).

Dentro de este tipo de lesiones, destacaremos los esguinces de ligamentos y la rotura del ligamento cruzado anterior.

  • Esguinces de ligamentos: Si las fuerzas que actúan sobre la rodilla en dirección distintas a las de flexión y extensión son leves, nuestros ligamentos y músculos, a través de los mecanorreceptores que integran, serán capaces de estabilizar la rodilla. Sin embargo, siendo el fútbol un deporte de alta intensidad, rara vez estas acciones se producen a una intensidad baja, por lo que tal cantidad de fuerza a soportar en un único instante hará que los ligamentos se sobre-estiren, produciéndose el esguince. En caso de que la fuerza sea aún más alta, el ligamento podría llegar a romperse. Según la dirección de las fuerzas que nuestra articulación no pueda soportar, sufriremos la lesión en un ligamento u otro. En ocasiones, más de un ligamento puede verse dañado al mismo tiempo.
  • Rotura del Ligamento Cruzado Anterior: se trata de un ligamento intracapsular que conecta el cabeza del fémur con la de la tibia. El principal mecanismo de lesión de este ligamento se produce con un valgo de rodilla, cuando ésta se encuentra flexionada y en rotación interna. Otro mecanismo lesional bastante común para este ligamento es durante el aterrizaje tras un salto, cuando la articulación se desestabiliza y se produce ese valgo que sobre-estira el ligamento hasta romperlo. Por norma general, esta lesión requiere intervención quirúrgica y su recuperación (a pesar de que los futbolistas se empeñen en acortar plazos), no se dará, al menos, hasta los 9 meses de la intervención.

Lesiones musculotendinosas

Este tipo de lesiones no afectan directamente a la articulación de la rodilla, sino a los músculos que la rodean y, en concreto, a los tendones que se insertan a su alrededor.

Estas lesiones se producen por un sobreuso de la musculatura que da lugar a una degeneración del tendón, lo cual produce dolor y suele impedir la práctica deportiva. La lesión más común dentro de este grupo es:

  • Tendinopatía Rotuliana: el tendón rotuliano es el encargado de conectar la rótula con la tibia. Este tendón es una prolongación del tendón del cuádriceps por debajo de la rótula y resulta imprescindible para la extensión de la rodilla. Este tipo de lesión suele ser crónica. Se produce por un sobreuso de la musculatura del cuádriceps que va traccionando el tendón, produciendo, poco a poco, una degeneración de las fibras de colágeno del mismo. Una de las principales acciones que degeneran este tendón es el salto, siendo el aterrizaje el momento en el que mayor tensión soporta, ya que el cuádriceps será el encargado de amortiguar, de forma excéntrica, la inercia de la caída.

Lesiones de Menisco

Como comentamos anteriormente, los meniscos (interno y externo) son los encargados de amortiguar y absorber los impactos entre el fémur y la tibia, para evitar que estos se degeneren dando lugar a una artrosis.

La principal lesión es la rotura de menisco, que puede producirse por un impacto demasiado fuerte o por una rotación muy pronunciada que haya que ambos huesos pellizquen el tejido hasta romperlo.

Tríada

Por último, una de las lesiones más temidas por el futbolista es la conocida como tríada, en la que una acción de valgo de rodilla muy agresiva daña, al mismo tiempo, el ligamento cruzado anterior, el menisco interno y el ligamento lateral interno.[/box]

Al igual que la rotura del ligamento cruzado anterior, la tríada en fútbol requiere intervención quirúrgica para reemplazar el ligamento por un injerto de tendón, así como para la reconstrucción del menisco.

Los plazos de recuperación serán los mismos que los de la reconstrucción aislada del ligamento cruzado anterior.

Cuál es la gravedad de una lesión de rodilla

¿Cómo puede el futbolista prevenir una lesión de rodilla?

La rodilla es una articulación que requiere una gran estabilidad para mantenerse sana. Por ello, la prevención de lesiones enfocada a reducir las posibilidades de sufrir una lesión en la rodilla pasará, en gran medida, por trabajar dicha estabilidad de rodilla.

Para conseguir esa deseada estabilidad, debemos tener en cuenta todos los agentes que participan de la misma. En primer lugar, debemos trabajar la musculatura que protege la articulación, en este caso: cuádriceps, isquiosurales y aductores, principalmente.

Una descompensación entre estos grupos musculares puede derivar en una inestabilidad en la rodilla, lo cual aumentará las posibilidades de una futura lesión. Por otro lado, será muy importante trabajar la propiocepción. ¿Quieres saber más sobre éste entrenamiento? Tienes una completa explicación en el post específico que los compañeros de HSN han creado.

En muchas ocasiones hemos visto a deportistas subidos en superficies inestables realizando ejercicios más propios del circo que de su modalidad deportiva. Si bien es cierto que están activando su sistema propioceptor, lo están haciendo con movimientos e información sensorial muy diferente a la que se van a encontrar en su deporte.

Por ello, el trabajo propioceptivo en el fútbol debe ir encaminado a ofrecer a las articulaciones estímulos similares a los que va a encontrar en la competición, como acciones a una pierna (golpeos, pases), aterrizajes con oposición de un rival, perturbaciones que pongan en peligro la inestabilidad (cargas o empujones), etc.

Ejercicios de prevención de rodilla

Como hemos visto en este artículo, las lesiones de rodilla son muy numerosas, por lo que cada tipo de lesión, al tener un mecanismo lesional diferente, requerirá de ejercicios diferentes para minimizar el riesgo de sufrirlas.

Dicho esto, habrá ciertos ejercicios comunes para todas, como pueden ser las sentadillas a una pierna, sentadillas excéntricas en cinturón ruso, trabajo pliométrico, todo el trabajo de arrancadas y frenadas en polea cónica, así como el trabajo de aductores y abductores, generalmente, con bandas elásticas.

Uno de los músculos que tenemos que tener muy en cuenta para mantener una rodilla sana será el glúteo medio.

La activación de este músculo durante la carrera será la encargada de evitar ese valgo de rodilla (cuando la rodilla se mete hacia adentro) que pondrá en peligro nuestros ligamentos. La debilidad de este músculo será un importante factor de riesgo para sufrir lesiones de rodilla.

Uno de los mejores ejercicios para trabajar el glúteo medio es el «hip airplane»:

Recomendaciones

La principal recomendación para una eficaz prevención de las lesiones de rodilla es que el trabajo preventivo sea una parte más de tu rutina de entrenamientos semanal. Debemos acostumbrarnos a realizar este tipo de trabajos, al menos, dos días en semana, siempre supervisado por un profesional.

También debemos tener claro que realizar trabajo preventivo no significa que no nos vayamos a lesionar, sino que estamos reduciendo el máximo las posibilidades de que esto suceda y, en caso de que suceda, que nuestras estructuras se encuentren en el mejor estado posible, lo cual favorecerá una buena recuperación.

Por último, como ya hemos comentado en más ocasiones, de nada servirá realizar mucho trabajo preventivo si nuestro descanso, nuestra alimentación y nuestra nutrición no acompañan a este trabajo.

La recuperación y adaptación de nuestros tejidos al entrenamiento y la competición no serán adecuadas, y esto aumentará nuestro riesgo de sufrir una lesión.

Fuentes Bibliográficas:

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Sobre José Miguel Olivencia
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Un comentario
    • Jose Jafet Ortiz Aguilar

      Es informacion muy importante para los futbolistas, ya que es un tema el cual bastantes deportistas deben saber, por los riesgos altos que se tienen, ya que muchos deportistas acaban con su carrera por este tema.
      Dan información reelevante ya que te dice recomendaciones, como es que te puede pasar, que acciones puedes hacer para tratar de evitarlo entre otros.

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