Dióxido de Titanio como Aditivo Alimentario

Dióxido de Titanio como Aditivo Alimentario

La fuerte demanda de alimentos procesados que resulten atractivos visual y organolépticamente para el consumidor, ha motivado la mayor utilización de aditivos

En consecuencia, el uso del dióxido de titanio (TiO2; E-171) y los demás aditivos, se ha visto incrementado en los últimos años. Además de en alimentación, su uso se extiende hasta dentífricos y productos de cosmética como cremas solares y maquillajes, medicamentos, papelería, tinta o pintura, entre otros.

De forma paralela, cada vez son más las voces críticas que se alzan en contra de la utilización de aditivos o que critican la seguridad e inocuidad de los mismos

De hecho, es una realidad que los productos orgánicos y/o biológicos son cada vez más buscados por los consumidores.

Fuente: The Guardian

Centrándonos en el tema que nos ocupa, el dióxido de titanio ha generado cierta preocupación en determinados sectores, ya que según algunos estudios en animales, podría inducir ciertos tipos de cáncer.

Si nos basamos en el informe recientemente publicado por la EFSA (Agencia Europea de Seguridad Alimentaria), intentaremos responder a las siguientes preguntas:
  • ¿Qué es?
  • ¿Para qué se usa?
  • ¿En qué productos podemos encontrarlo y en qué cantidades?
  • ¿Cuales son los niveles de exposición y de absorción?
  • ¿Es seguro?

Actualización 2021

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria Europea ha publicado un nuevo informe de seguridad del aditivo alimentario dióxido de titanio (E 171) tras las publicaciones de nuevos estudios científicos en relación a los posibles riesgos para la salud de las nanopartículas de TiO2, y a la publicación de un EOGRTS, que es un estudio extensivo de riesgos asociados a la toxicidad de un compuesto.

Tras evaluar estos nuevos ensayos, la comisión de expertos de la EFSA ha establecido que aunque no se reportan toxicidades a los órganos de forma directa, las partículas de TiO2 (especialmente las nanopartículas) pueden causar:

  • Neurotoxicidad.
  • Inflamación.
  • Inmunotoxicidad.
  • Genotoxicidad (daño al ADN), y
  • Aparición de focos de cripta aberrantes (lesiones neoplásicas en el colon).

Por lo que no es posible establecer una ingesta diaria adecuada dado el riesgo de acumular el compuesto en el cuerpo, y al no poder descartar la posibilidad de que aparezcan efectos adversos sobre la salud (referentes a la genotoxicidad), la EFSA ya no considera al dióxido de titanio un aditivo seguro para su empleo en alimentos.

Esto no supone la prohibición explícita de la comercialización de productos que contengan el aditivo en los Estados Miembros de la Unión Europea, la EFSA es un organismo cuyas competencias se limitan a la evaluación de los riesgos de toxicidad asociados al uso del aditivo en alimentos.

El aditivo puede ser prohibido por la Comisión Europea y por los gestores de riesgo de los gobiernos de los estados miembros siguiendo el procedimiento de autorización común, que puede demorarse varios meses hasta su emisión.

Esto quiere decir que la EFSA no puede establecer que el dióxido de titanio pueda seguir siendo seguro, su prohibición depende de organismos de ejecución legal de la Unión Europea y Países que pertenecen a ella, que tomarán las acciones regulatorias que consideren pertinentes.

Este informe aplica solamente a alimentos, como se indica en este artículo, el dióxido de titanio está presente en una gran cantidad de productos como cosméticos, pastas de dientes, pinturas, y medicamentos, cuyas vías de exposición no son solo la oral, sino la transdérmica (absorbiéndose a través de la piel) o la respiratoria (por inhalación).

La EFSA no tiene competencias sobre estos productos y no puede influir directamente a la decisión de las entidades encargadas de regular la presencia del TiO2 en estos productos, por lo que, a priori, en todos aquellos productos que no sean alimentos, seguirá siendo comercializado.

En HSN no empleamos dióxido de titanio (E 171) en ninguno de nuestros productos.

Actualización 2019

A pesar de la reevaluación del uso del aditivo E-171 por parte de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria en 2016, donde sentenció que a pesar de no poder establecer una ingesta máxima diaria adecuada (ADI), el margen de seguridad del aditivo (MoS) era suficiente para no suponer un peligro en los consumidores, Francia ha prohibido la venta de alimentos con este aditivo en el país.

Esta decisión ha sido tomada por el gobierno francés en Abril de 2019 (haciéndose efectiva a partir de Enero de 2020) tras evaluar los informes de la Agencia de Seguridad Alimentaria de Francia, donde sus expertos no fueron capaces de garantizar la seguridad del aditivo.

En el momento de aplicación del decreto de Francia, en HSN ya no se fabrican complementos alimenticios con dióxido de titanio (TiO2 / E 171).

¿Qué es el Dióxido de Titanio?

El dióxido de titanio (TiO2; E-171) es un colorante alimentario autorizado en la Unión Europea (UE). En la naturaleza se encuentra formando minerales: anatasa, rutilo y brookita; siendo las dos primeras formas las más relevantes.

Este aditivo es muy estable independientemente de las condiciones del procesado y del medio, además es insoluble tanto en agua como en solventes orgánicos. El TiO2 puro es un polvo blanco, aunque el aditivo (E-171) presenta una tonalidad ligeramente coloreada

Las principales materias primas de las que se extrae son la ilmenita (FeTiO3), el rutilo, la anatasa, o restos y desechos de materiales ricos en titanio.

Puede presentar diámetros de partícula entre 0,1 – 2,5 micras o >0,1 micras (0,1 micras = 100 nm). Como veremos, esto será bastante importante.

¿Para qué se usa el Dióxido de Titanio?

Debido a su coloración, se emplea como agente blanqueador en productos alimenticios.

¿Donde puede encontrarse el Dióxido de Titanio y en qué cantidades?

Aunque la lista aportada en el informe de la EFSA es mayor y alberga especificaciones importantes, destacaremos algunos grupos:

  • Lácteos procesados
  • Preparaciones con frutas y/o verduras (excepto compotas)
  • Chicles
  • Cereales de desayuno 
  • Procesados de pescado
  • Mostaza
  • Sopas y caldos
  • Productos dietéticos
  • Bebidas saborizadas 
  • Snacks a base de patata, harina o cereales
  • Frutos secos procesados
  • Suplementos encapsulados o en forma de comprimido
  • Suplementos en formato líquido, como siropes o masticables
Cabe destacar que las cantidades máximas autorizadas para todos estos grupos son definidas quantum satis, es decir, puede adicionarse en la proporción necesaria para alcanzar el efecto deseado. En otras palabras: no hay máximo definido.

¿Cuáles son los niveles de exposición y de absorción?

Al analizar los niveles de exposición, observamos que en función del grupo de edad, varía el tipo de producto que contribuye en mayor medida a la ingesta del E-171.

Por ejemplo, productos como las golosinas pueden llegar a suponer % muy altos en niños y adolescentes, mientras que en adultos y mayores, son las salsas elaboradas los principales contribuyentes

Por lo general podríamos establecer un rango de exposición entre los 0,2 mg/kg de peso al día registrados en bebés y ancianos y los 5,5 mg/kg peso al día en niños. Otras fuentes (Weir et al., 2012 citados por Jovanovi, 2015) estiman un consumo medio de entre 0,2 y 2 mg/kg peso al día.

Otras vías de exposición

Sin embargo, debemos destacar que existen otras vías de exposición:

Shakeel et al., 2016

Absorción (a través de la exposición oral)

El tracto gastrointestinal podría ser una importante vía para la absorción de nanopartículas de TiO2, que según la definición de la EFSA, son aquellas cuyo diámetro es inferior a los 100 nm.

Varios estudios animales, han mostrado que estas nanopartículas podrían provocar toxicidad en ratas y ratones a nivel hepático y renal. Es importante mencionar, que según el estudio de Weir (2012) citado anteriormente, los caramelos y los chicles o gomas de mascar, eran los que mayor proporción de TiO2 en forma de nanopartículas contenían.

Sin embargo, los estudios en humanos realizados hasta la fecha no han apreciado incrementos en el riesgo de enfermedad

Estudios

En uno de los estudios que recopiló el grupo de expertos de la EFSA, se administraron 5 mg/kg de TiO2 (con distintos tamaños de partícula) a 9 voluntarios (4 hombres y 5 mujeres), en una dosis simple, y en el que se recogieron muestras de orina y sangre.

Lo que se observó es que sólo se absorbió una fracción mínima (0,1%) de la dosis, independientemente del tamaño de partícula.

En otro estudio también citado en el informe, se aplicaron 100mg de TiO2 a través de una dosis simple, y se pudo observar cómo el dióxido de titanio podía ser absorbido a nivel intestinal en humanos y ser detectado en sangre (Pele et al., 2015).

¿Es seguro el Dióxido de Titanio?

El TiO2 ha sido catalogado como una sustancia potencialmente cancerígena en humanos cuando se inhala. Actualmente (2021), el panel de la EFSA establece que la sustancia no puede ser considerada como segura cuando se emplea como aditivo en alimentos.

Aun así, la evidencia actual con respecto a la toxicología del dióxido de titanio es escasa…

La mayor preocupación la generan las nanopartículas (<100 nm de diámetro), las cuales presentarían ratios de absorción y acumulación elevados.

No obstante, según la EFSA, el aditivo alimentario E-171 consiste principalmente en una mezcla de partículas cuyos diámetros, en general, son superiores al límite anteriormente mencionado, suponiendo las nanopartículas menos de un 3,2% de la masa total.

Conclusiones de la EFSA

En base a los estudios realizados in vitro, in vivo y en humanos, el Panel de Expertos de la EFSA considera que:

  • la absorción del TiO2 por vía oral es baja, estimándose entre el 0,02 y el 0,1% de la dosis ingerida
  • la biodisponibilidad del mismo es baja independientemente del tamaño de partícula,
  • la gran mayoría del TiO2 administrado de forma oral se excreta en las heces,
  • la pequeña cantidad que se absorbe (máximo 0,1% de la cantidad total ingerida), lo hace a través del tejido linfático asociado al intestino, y es distribuido a distintos órganos en los que el ratio de eliminación es variable.
Cabe destacar que estas conclusiones son muy discutidas por otros autores (Jovanovic 2014) que sí que defienden que el TiO2 se absorbe y se distribuye a varios órganos en los que puede provocar daños y alterar los parámetros bioquímicos.

La relación entre HSN y el dióxido de titanio

El dióxido de titanio (E171) ha sido un excipiente que en HSN hemos utilizado en prácticamente todos nuestros encapsulados.

El uso de TiO2 en nuestros productos se debía a que no solamente mejora la apariencia de las cápsulas, haciéndolas más atractivas para su consumo, si no que también posee un efecto fotoprotector contra la oxidación por la radiación solar; manteniendo más seguro el contenido de las cápsulas.

Con dioxido

Sin embargo, en HSN tenemos un compromiso con nuestros clientes, y hemos escuchado vuestra propuesta de eliminar este aditivo de nuestros encapsulados.

Nos hemos puesto manos a la obra y actualmente el 100% de nuestros encapsulados están libres de este excipiente, que hemos eliminado (y no sustituido) en nuestras reformulaciones.

cápsulas sin dioxido

Hemos decidido eliminarlo porque hemos recibido bastantes reportes de consumidores preocupados por él.

Desde HSN mantenemos nuestra máxima de ofrecer toda la información sobre el producto al cliente, y nuestra completa transparencia sobre la calidad de los complementos alimenticios que puedes comprar en nuestra web.

El dióxido de titanio se utilizaba por su papel como colorante:

Era un blanqueante, tiñendo de color blanco opaco las cápsulas transparentes.

cápsulas

Potenciaba el color de las cápsulas que tenían colorantes que no fueran blancos, volviéndolo más intenso y aumentando su opacidad.

estética

Esto además de por estética se realizaba por la protección a la luz que comentábamos anteriormente; sin embargo, nos dimos cuenta de que esta práctica no permitía ver el contenido de los encapsulados, algo que preocupaba a algunos clientes.

¡Fuera con ello!

Prácticamente todas nuestras cápsulas actuales son transparentes, no poseen colorantes de ningún tipo, ni en el recubrimiento, ni en el contenido; para que puedas ver qué hay dentro de tus encapsulados con total seguridad, sin sensación de camuflaje por añadir colorantes.

En HSN estamos, y siempre hemos estado, comprometidos con aportar la máxima información posible sobre nuestros productos a nuestros clientes. No ocultamos nada, y nunca lo hemos hecho.

cápsulas transparentes

¡Ahora tus cápsulas como nosotros, transparentes! 😉

Conclusiones Finales

Finalmente, dejamos a modo de conclusión final:

Seguro

Actualmente, a pesar de que los estudios en humanos evaluados con ingestas domésticas del aditivo no parecen señalar efectos adversos sobre la salud, el riesgo de daños al ADN observados en modelos in vivo no puede ser descartado, y por ello la EFSA ha decidido, a fecha de 6 de Mayo de 2021, dejar de considerarlo un aditivo alimentario de uso seguro.

Los estados miembros y la comisión europea podrán emitir normativas para prohibir su comercialización en uno o varios de los países de la UE (como, de hecho, ya hace Francia).

Por ahora, la venta del aditivo, aunque desaconsejada, está permitida en Europa, en HSN no fabricamos productos propios que lo contengan.

Fuentes

  • EFSA ANS Panel (EFSA Panel on Food Additives and Nutrient Sources added to Food), 2016. Scientific Opinion on the re-evaluation of titanium dioxide (E 171) as a food additive. EFSA Journal 2016;14(9):4545, 83 pp. doi:10.2903/j.efsa.2016.4545
  • Jovanovic, 2014. Critical review of public health regulations of titanium dioxide, a human food additive.
  • Shakeel et al., 2016. Toxicity of nano-titanium dioxide (TiO2-NP) through various routes of exposure: a review.
  • Zhang et al., 2015. Toxicology of nanosized titanium dioxide: an update.
  • Shi et al., 2013. Titanium dioxide nanoparticles: a review of current toxicological data.
  • Pele et al., 2015. Phamaceutical/food grade titanium dioxide particles are absorbed into bloodstream of human volunteers.

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Valoración Dióxido de Titanio

Qué es - 100%

Para qué se usa - 100%

Niveles de exposición y de absorción - 100%

Conclusiones - 100%

100%

Evaluación HSN: Sin Puntuación Todavía !
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Sobre Carlos Sánchez
Carlos Sánchez
Carlos Sánchez es un apasionado de la nutrición y el deporte. Diplomado en Nutrición Humana y Dietética, siempre busca darle un sentido práctico y aplicable a las distintas teorías.
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