Una crema de anacardo con un giro que sí merece la pena
Crema de anacardo y coco de FoodSeries es una crema de anacardo y coco.
Pensada para quienes disfrutan de las cremas de frutos secos naturales, pero quieren salir un poco de la receta de siempre sin perder lo importante: una base potente de anacardo, una textura natural y un sabor que apetece repetir. No es una crema ultraprocesada. Al contrario: aquí el protagonismo sigue siendo del anacardo, acompañado de coco, miel y un toque de sal del Himalaya para crear una combinación deliciosa.
Una receta distinta, sí, pero muy fiel a lo que es una buena crema de frutos secos: sencilla, natural y para repetir.
Si te gusta la crema de anacardo, aquí tienes una versión con más matices, más cremosidad y mucho más juego en cocina.
Una receta sencilla, natural y de calidad
El anacardo sigue mandando: Lo que hace especial a esta crema es que, aunque tiene un toque diferente, no deja de ser una crema de anacardo en esencia. Su elevado contenido de anacardos marca claramente el sabor, el cuerpo y el perfil de la crema. Eso se nota en la textura, en la sensación en boca y en ese punto más auténtico que tienen las cremas de frutos secos naturales cuando la materia prima va de calidad predomina.
El coco suaviza, redondea y aporta personalidad: La presencia de pasta de coco no está ahí para tapar el anacardo, sino para acompañarlo. Suaviza el sabor, aporta una ligera dulzura natural y deja un toque a coco que sí se percibe, pero sin llevar la receta a otro terreno. El resultado recuerda mucho más a una crema de anacardo con coco que a una crema untable dulce ultraprocesada.
Además, el coco ayuda a que la textura sea todavía más agradable: cremosa, untuosa y fácil de extender, pero manteniendo ese carácter natural que tanto gusta en este tipo de productos.
Miel y sal para rematar la fórmula: La miel termina de redondear la receta con un dulzor suave y agradable, sin necesidad de usar edulcorantes ni azúcar blanco. Y la pizca de sal del Himalaya hace justo lo que tiene que hacer: dar contraste, realzar el sabor y hacer que cada cucharada resulte más completa.
Una receta sencilla y de calidad.
Sabor y textura: natural, cremosa y con personalidad
Más cercana a una crema natural que a una untable ultraprocesada
Esta crema tiene un sabor muy conseguido. Se nota el anacardo, se nota el coco y se percibe ese fondo dulce de la miel que hace todo más redondo. Pero lo interesante es que no sabe a “crema ultraprocesada”. Sabe a ingredientes reales. Y eso, cuando buscas una opción para el día a día, marca muchísimo la diferencia.
Ese punto rústico juega a su favor
Precisamente por su alto contenido en anacardo, tiene ese toque más auténtico, más rústico y más natural que se espera de una buena crema de frutos secos. No hemos pretendido que sea una crema artificialmente lisa o exageradamente dulce. Lo que hemos preparado es una experiencia más real: más próxima a una crema de anacardo natural 100% natural, con el extra de coco que le da personalidad propia.
Es de esas cremas que apetecen por sabor, pero convencen de verdad por la calidad de la receta.
Lo que te aporta en tu día a día
1. Una composición que habla por sí sola: Cuando una crema parte de una base tan alta de anacardo y se combina con ingredientes sencillos, el resultado cambia por completo frente a muchas cremas untables más procesadas. Aquí no hay aceite de palma ni edulcorantes. Tampoco una lista larga de ingredientes innecesarios. Hay una fórmula simple, de calidad y fácil de entender.
Lo esencial de su composición
- Fuente de fibra.
- Sin aceite de palma.
- Sin edulcorantes.
- Con ingredientes naturales.
- Apta para dietas vegetarianas.
2. No es solo para etapas estrictas o para deportistas: Aunque encaja perfectamente en la alimentación de una persona deportista, el uso de esta crema va mucho más allá. Es una opción ideal para cualquiera que quiera comer mejor sin limitarse a la clásica idea de “dieta aburrida”.
No hace falta estar en entrenamiento de definición, contando cada macro o siguiendo una rutina exigente para disfrutarla y sacarle partido. Puedes usarla simplemente porque te gusta comer bien, porque prefieres ingredientes reales o porque quieres una alternativa más natural a otras cremas dulces del supermercado.
Ahí está una de sus grandes virtudes: no está preparada para un capricho puntual, sino como una crema perfectamente válida para el uso diario, igual que una buena crema de anacardo natural estándar, pero con una receta con más personalidad.
Cómo usarla para disfrutarla de verdad
- En tostadas, tortitas y desayunos que apetecen: Su uso es tan fácil como el de cualquier crema de frutos secos natural. Sobre una tostada queda espectacular, especialmente si la combinas con plátano en rodajas, canela o un poco de yogur. También funciona muy bien sobre tortitas, gofres o pancakes como Evocakes 2.0, donde el toque de coco le da una vuelta muy apetecible al desayuno de siempre.
- Con crema de arroz proteica y porridges de avena: Si quieres una idea que funciona especialmente bien, prueba a añadir una cucharada a una crema de arroz proteica de HSN. El calor hace que se funda ligeramente y se mezcle con la base, dejando una textura más cremosa y un sabor increíble, pero sin perder ese punto natural del anacardo.
En un porridge de avena también queda increíble. Puedes usarla por encima como topping o integrarla directamente mientras cocinas las gachas para que el resultado sea más cremoso y delicioso. Con cacao puro, canela o un poco de coco rallado queda perfecto.
- En postres, bowls y recetas caseras: También puedes usarla en bowls de yogur, con fruta troceada, sobre unas tortitas proteicas, en recetas caseras tipo mugcake o como toque final para unas Evocakes. Incluso mezclada con queso fresco batido o yogur natural crea una crema rápida muy sabrosa para acompañar fruta o rellenar tortitas.
- Y sí, también a cucharadas: Hay productos que, por mucho que los compres “para recetas”, acabas disfrutando directamente del bote. Esta es una de esas cremas. Su sabor equilibrado, su textura cremosa y ese punto entre anacardo natural y coco suave hacen que una cucharada por sí sola sea una de las formas en las que más la vas a disfrutar.
Una crema que encaja también si solo quieres comer mejor
Si haces deporte: Es una forma muy práctica de aportar sabor y variedad a tus desayunos, meriendas o postres. Va genial cuando quieres salir de la rutina de las cremas de frutos secos clásicas, pero sin irte a opciones más artificiales o procesadas.
Si simplemente te cuidas: También encaja perfectamente en el día a día de quien solo busca una alternativa más natural para untar, acompañar o darse un gusto con una receta de calidad. Porque cuidarse no va de comer de forma más aburrida, sino de elegir productos con una composición de calidad y con un sabor que te ayude a no comer siempre lo mismo.
Una crema pensada para disfrutar, combinar y repetir. Natural, sabrosa y con un perfil mucho más interesante que el de muchas untables convencionales.
Recomendaciones de uso y conservación
- Cómo tomarla: Empléala al gusto, según el momento del día y la receta que te apetezca. Puedes usarla en desayuno, merienda, después de entrenar o como parte de cualquier preparación dulce.
- Qué tener en cuenta: Al tratarse de una crema elaborada con ingredientes naturales, es normal que pueda separarse la parte grasa. Solo necesitas remover antes de usar para recuperar su textura habitual.
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